¿Puede tocar la gloria una última vez Gamboa? El secreto está en los pies, afirma su entrenador
Nunca brilló tanto Yuriorkis Gamboa que cuando tuvo en su esquina a Ismael Salas. Fue una combinación espectacular que estremeció al boxeo por lo que lograron y, especialmente, por lo que podían alcanzar en el futuro. El mundo estaba a los pies del campeón cubano.
Pero con la separación llegaron tiempos no tan brillantes para Gamboa, mientras Salas continuaba amasando guerreros y aumentando su academia en Las Vegas. Ahora, después de tanto tiempo, sus caminos vuelven a unirse para un capítulo final que constituye un verdadero reto.
Gamboa enfrentará el 3 de julio en Showtime a Chris Colbert, otro joven talentoso que viene en ascenso y estaría feliz de sumar el nombre del Ciclón de Guantánamo entre sus víctimas, como escalón hacia la cima. Salas, sin embargo, conoce bien los secretos de su antiguo pupilo y ama los retos imposibles.
¿Hará el milagro? La respuesta está en los pies.
¿Cómo se produce el reencuentro con Gamboa?
“Gamboa y yo siempre hemos estado en comunicación. Siempre he seguido sus peleas. Recuerdo que estábamos viendo su pelea contra Gervonta Davis y mi hijo se echó a llorar al final. Vi su pelea contra Haney y siempre le hago un comentario. Y le dije que había perdido el secreto suyo’’.
¿Cuál era ese secreto?
“Está en los pies. Por alguna razón perdió la explosividad. Un día me envió un video de él entrenando y me preguntó qué yo creía. Le dije que tenía miedo que se cayera. En broma le dije que le iba a comprar un andador. Me preguntó si podíamos volver y le respondí que por mí no había problemas’’.
Colbert es un buen prospecto.
“El me explicó que iba contra ese muchacho, que iba a ser una pelea muy dura, porque se trata de un boxeador que está subiendo y quiere tomar el nombre de Gamboa a modo de escalón. Es un reto. A pesar de la edad, Gamboa es muy dedicado. No tuvo una guía inteligente’’.
Aquellos tiempos a su lado, fueron los mejores de él.
“Si recuerdas, cuando comenzamos a él lo criticaban mucho por la guardia abajo. Me decían que lo tumbaban porque bajaba las manos. Pero mira su estructura anatómica y es de brazos cortos. Si él sube las manos, no le puede dar a nadie.¿Dónde estaba su secreto? En los desplazamientos laterales. Entraba y salía y nadie lo veía’’.
Entonces la clave está en los movimientos.
“Recuerdas cuando noqueó al Coloradito. Le metió unos pasos de péndulo, laterales, fue una combinación maestra. Todavía muchos en el mundo preguntan por Gamboa, en Japón, en Corea, en Filipinas. Va a ser un gran reto. Ya tengo mi plan y yo sé que me va a seguir. Hay que trabajar, esto no es magia’’.
Creo que irse de su lado fue un gran error de Gamboa.
“No me gusta mirar el pasado. Miro el futuro. Nosotros somos hoy lo que ayer decidimos. Si algo me sale mal a mí fue por una mala decisión que tomé. No le hago firmar un papel a nadie, a todos les digo que son libres y que están conmigo mientras ellos quieran. Si te vas, no te voy a odiar. Te voy a apoyar siempre’’.
¿Qué significaría un renacer de Gamboa en sus manos?
“Un sueño. Todo entrenador tiene cómo regalo ver cómo el boxeador hace las cosas encima del ring. Con Gamboa tenemos que volver a muchas cosas que hacíamos desde Cuba. Las peleas la ganamos en al gimnasio.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de mayo de 2021, 7:37 a. m..