Rancés Barthelemy supera a DeMarco y planta su bandera
Pocas veces en los últimos tiempos un boxeador cubano ha dado un golpe de autoridad como el que propinó este domingo en Las Vegas Rancés Barthelemy al vencer por decisión unánime a Antonio DeMarco.
Ante el rival más duro de su trayectoria profesional, Barthelemy (23-0, 13 KO) ofreció un recital de buen boxeo y exhibió un nivel de confianza que impresionó a todos los que presenciaron la velada por la cadena CBS.
“Barthelemy le ha demostrado al mundo que será una fuerza a tener en cuenta en la división’’, expresó el reconocido entrenador Virgil Hunter. “Nos demostró que ha ampliado su arsenal y que puede boxear de varias formas’’.
Esta fue apenas la segunda pelea de Barthelemy en las 140 libras, pero la más importante de su carrera, porque DeMarco (31-6-1, 23 KO) posee una envidiable hoja de servicios, incluida una victoria ante el campeón venezolano Jorge Linares.
Cierto, ya el mexicano no es aquel oponente superlativo y las tantas batallas sangrientas han disminuido sus reflejos, pero sigue siendo un nombre de respeto entre los encordados y muchos no sabían que esperar del cubano.
Elogio de Salas
Una vez más, el entrenador Ismael Salas -un hombre que ha preparado muchos campeones del orbe, entre ellos el propio Linares- hizo una gran labor y colocó sobre el ring a la mejor versión de Barthelemy hasta el momento.
“Quiero en este día enviarle un saludo a mi padre, Emilio, quien se encuentra en Cuba’’, comentó Barthelemy al final. “Lo sucedido en este combate se lo debo a Ismael Salas. Sin él no hubiera tenido este resultado’’.
En resumen, Barthelemy boxeó cuando hubo que boxear y se fajó en el momento en que se lo exigía su rival, contragolpeó con acierto y su constante cambio de posición de derecha a zurda confundió por completo a DeMarco.
Cuando DeMarco se atrevió a presionar un poco, llegó en el cuarto asalto el único conteo del combate y aquí no se le pude acusar a Barthelemy de carecer de “instinto criminal’’, porque el mexicano suele ser un prodigio de aguante físico que suele mejorar de la mitad hacia el final de la acción.
Al final, las tres idénticas boletas de 99-89 eran la prueba perfecta de que, salvo el punto quitado en el noveno asalto, Barthelemy había sido una bestia en el mejor sentido de la palabra.
¿Qué viene ahora para el cubano? La división posee dos títulos vacantes y dos campeones en Terence Crawford y Danny García, quien está cada vez más cerca del peso welter, pero un nombre acá o allá es lo de menos. Con su talento y el respaldo de Al Haymon, cualquier futuro es posible para Barthelemy.
Regreso triunfal
Luego de 14 meses de inactividad, Luis Ortiz (23-0, 19 KO) retornó el sábado a los cuadriláteros en Montreal, Canadá, para derrotar por nocaut en el primer asalto a un Byron Polley en un evidente mal estado físico.
De cualquier manera, para el pesado cubano era importante demostrar que. tras ese período de suspensión por uso de sustancias prohibidas, las facultades y los reflejos de guerrero se encontraban intactos.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de junio de 2015, 6:38 p. m. with the headline "Rancés Barthelemy supera a DeMarco y planta su bandera."