Experiencia de Linares vs. empuje de Haney, la historia y el deseo chocan en el ring. ¿Quién ganará?
Alguna vez Jorge Linares fue Devin Haney. El venezolano llegó al boxeo como un tremendo prospecto y, tras repasar su carrera de 19 años , no cabe duda de que se encuentra muy cercano al Salón de la Fama. Sin duda, ha cumplido su promesa y mucho más al ganar títulos en tres categorías.
Haney, por su parte, es solo eso: una promesa y todavía le queda mucho por recorrer para igualar la trayectoria del sudamericano. Posee una faja de campeón, pero carece del reconocimiento de expertos y aficionados. Le queda mucho trabajo para convencer y reinar.
Los caminos de ambos se cruzan este sábado (DAZN, 8 PM) en un momento importante para las 135 libras. Linares sellaría su pase al Templo de los Inmortales si derrota al joven guerrero, Haney habría dado un importante en términos de credibilidad si pasa por encima del veterano de mil batallas.
Del lado del venezolano está la experiencia, el haber tocado la cima en varias ocasiones y el vivir los descensos más abruptos. Lo ha visto todo en el cuadrilátero y nada debiera sorprenderle. No hay estilo que no conozca, rival que no valore ni situación que no haya enfrentado.
Pero esa misma experiencia revela cuánto ha caminado Linares, cuantas cicatrices lleva ocultas en su cuerpo. El Niño de Oro se ha avejentado, con mucha dignidad, pero sin evitar el paso del tiempo y a los 35 años muchos se preguntan si podrá sostener la velocidad y los movimientos de su oponente.
Haney, por su parte, sabe que esta no puede ser una victoria más. Tiene que ser la “victoria’‘. Después de prometer una actuación rutilante frente a otro veterano como Yuriorkis Gamboa, su triunfo resultó desabrido. Ganó pero sin ese punto de exclamación que suele acompañar los desempeños soberbios. Habló mucho de lo que iba a hacer y la lengua le pasó la cuenta.
Ahora contra Linares se ha mostrado con más reserva y solo habla de una pelea difícil, porque puede serlo. El venezolano debe ser una prueba superior a Gamboa y habrá de ponerlo a prueba con ese estilo donde se combinan la presión y el golpeo preciso.
Un éxito de Linares no sería una sorpresa, pero lleva demasiado tiempo sin pelear y ya sus habilidades y reflejos no son los mismos. El favorito no puede ser otro que Haney, quien tendrá a bien ponerse a resguardo de los golpes del otro en los primeros asaltos y luego utilizaría su velocidad para ir sumando puntos en las tarjetas de los jueces.
Al final, Linares será la gran prueba que nos revelará el material de Haney. Otra victoria más como la que tuvo ante Gamboa no le servirá de mucho y una derrota destrozaría su imagen de súper prospecto en gran medida. Aquí no cabe otra cosa que un nocaut. Un resultado diferente no le serviría de mucho.
Más allá de una victoria o una derrota, Linares tiene su carrera hecha y rotunda. No le debe nada a nadie y su lugar en la historia del boxeo está garantizado. Haney, en cambio, tiene demasiados capítulos en blanco. Más le vale que comience a llenar su libro este sábado.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de mayo de 2021, 9:28 a. m..