Jake Paul vence a un Tyron Woodley que entrenó en Miami, ¿bueno o malo para el boxeo?
Algo bueno deben estar haciendo los hermanos Paul. Logan vendió más de un millón de Pagos Por Ver en Miami con su pelea ante Floyd Mayweather. Jake bien pudiera finalizar con una cifra parecida en su choque contra Tyron Woodley este domingo en Cleveland. ¿Son beneficiosos o perjudiciales para el boxeo?
Todo la comunidad o la mayor parte de los practicantes de deportes de combate deseaban que Woodley, un excampeón welter de la UFC, le partiera el rostro a este youtuber que venía de vencer por nocaut a otro artista marcial decorado como Ben Askren, pero el resultado no pudo ser más distinto al esperado cuando se anunció el resultado de decisión dividida a favor del youtber/personalidad.
Algún crédito habrá que darle a Jake Paul. Con un jab educado y sólidos movimientos en el ring, sobrepasó en actividad y efectividad a Woodley, quien para ser sincero tiene un fondo de lucha más que de boxeo, pero que traía ocho nocauts de sus días en la UFC.
En muy pocos momentos Woodley -entrenó en Miami con el profesor cubano Pedro Díaz- impulsó el ritmo de la acción y esa inactividad le costó la victoria en una pelea que no será memorable, pero resultó más entretenida de lo esperado, aunque no traiga la tan ansiada legitimidad que Jake Paul estaba esperando.
Delante de 16,000 personas que abarrotaron la casa de los Cavaliers de Cleveland y en una atmósfera eléctrica, el boxeo vivió un momento inusual en una noche de domingo, una fecha donde los deportes de combate suelen descansar luego del ajetreo del sábado.
¿Fue bueno o malo para el boxeo? Si bien la voces críticas apuntan el dedo acusador y llaman circo a un evento como este, se rasgan las vestiduras por los millones que perciben los hermanos y comentan que los “milennials’’ solo ven al youtuber y no al deporte, no se puede negar la capacidad de arrastre de estos chicos y menos criticar el esfuerzo real que hacen en los gimnasios.
Ninguna pelea de boxeo suma un millón de Pagos Por Ver en el boxeo real desde las dos de Saúl “Canelo” Álvarez contra Gennady Golovkin y ahora que el campeón mexicano regresa al sistema de PPV el 6 de noviembre frente a Caleb Plant, muchos dudan de que pueda rebasar esa cifra.
El triunfo de los hermanos Paul demuestra la falla del boxeo en promover sus propios campeones. Un boxeador no crece de la nada sino del cruce contra otros guerreros de calibre. Muhammad Alí fue grande por los rivales que enfrentó, ganando y perdiendo contra monstruos como Frazier, Foreman, Norton, Holmes.
Roberto Durán, Marvin Hagler, Sugar Ray Leonard y Tommy Hearn fueron enormes en sí mismos, pero crecieron más por sus frecuentes enfrentamientos, algo que no sucede por estos días en el boxeo, donde en muchas ocasiones se buscan campeones de papel con títulos secundarios que son un chiste. Cuando esto falla, el entretenimiento decrece. El deporte sufre.
Y eso es lo que proporcionan los hermanos Paul: entretenimiento. Si el boxeo llenara sus espacios vacíos con buenas peleas, sus guerreros crecerían y no fueran perfectos desconocidos. Muy pocos boxeadores pueden hoy llenar una arena y ocupar espacio en una cadena del nivel de Showtime de la forma en que lo acaban de hacer Jake Paul y Tyron Woodley.
Yo era de los súper críticos con los Paul. Hoy, sin dejar de apuntar a lo que no me gusta, veo cierto valor en lo que hacen, el valor de hacer ver al boxeo donde está fallando y qué puede hacer para mejorar. Que los promotores y campeones tomen nota de esto, eso es otra cosa.
A Jake y Logan Paul no le faltarán oponentes. Claro que un boxeador legítimo les vencería sin grandes problemas, ¿pero imaginan peleas de los hermanos contra Nate Díaz, Jorge Masvidal, Conor McGregor, una vez que estos salgan de la UFC? Cualquier choque de estos vendería más que muchas peleas del boxeo. Sin duda alguna.
Entonces, ¿gana o pierde el boxeo con los youtubers?
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de agosto de 2021, 2:35 a. m..