Canelo Álvarez va por la historia, Caleb Plant irá por la sorpresa. El verdadero drama vendría después
Nos quieren hacer creer que el peligro para Saúl “Canelo” Álvarez es real. Nos quieren alimentar con la narrativa de que Caleb Plant tiene un chance real y creíble de vencer al mejor boxeador libra por libra del momento, porque de esto dependerá la suerte de un evento de Pago Por Ver.
Después de aquella conferencia de prensa donde Canelo rompió el esquema y lanzó un par de golpes a Plant, se ha trazado una geografía de insultos y malestares para levantar el perfil de este encuentro que será transmitido por el sistema de Showtime y que compite, para desgracia de los amantes de los deportes de combate, con una cargada cartelera de la UFC.
Nos quieren nublar el entendimiento con algo casi imposible, algo basado en un supuesto difícil de comprar: que Plant posee unas habilidades tales que puede vencer o incomodar al campeón mexicano en busca de convertirse en el primer rey unificado de su país y toda América Latina.
La gran suerte de Plant es ser el poseedor de esa última faja que no está en manos del Canelo en las 168 libras. Tras superar a Callum Smith y Billy Joe Saunders, “sweethands’‘ aparece como el último escollo entre el guerrero de Guadalajara y la historia.
A no dudarlo, Plant llegó a esa posición venciendo rivales de dudosa reputación boxística y en su hoja de servicios solo aparece una victoria sobre José Uzcátegui como el único punto luminoso en su trayectoria. Nada apunta a algún elemento oculto que nos permita creerle cuando dice que castigará a Álvarez en el ring del MGM Grand Hotel y Casino de Las Vegas.
Plant ha sufrido mucho en la vida, incluyendo la pérdida de una hija, y tampoco se trata de alguien que alcanzó la faja por casualidad, pero no es ese peligro enorme que nos están arrimando a la vista y, sobre todo, carece de las herramientas para contener la avalancha del mexicano.
Solo dos elementos parecen haber hecho mella en Canelo: talentos superiores de defensa y movimientos como los de Floyd Mayweather Jr. y el cubano Erislandy Lara por un lado; y el empuje y poder de Gennady Golovkin por el otro. Plant carece de ambos elementos.
Si algo debe haber aprendido de las derrotas de Smith y Saunders es que el peor error sería mantenerse de frente a Álvarez en busca de un intercambio. El primero fue un tronco seco que recibió golpes a más no poder. El segundo quedó tan mal del ojo -fracturado su hueso orbital en varios pedazos- que ya se le considera retirado del boxeo.
Lo peor es que Plant muestra ausencia de poder. Cuando Canelo tenga plena conciencia de eso comenzará su labor de desmontaje con los usuales ganchos al cuerpo y el volado de derecha que ya sabemos como preludian el final de sus oponentes.
Plant intentará boxear, moverse, golpear y escapar. Hacerlo uno, dos, tres, cuatro rounds será posible. Hacerlo 12 ya es otra cosa. Una victoria del estadounidense sería una sorpresa colosal, no grande. La diferencia de niveles y talentos, sobre el papel, así lo indica.
Pero claro, hay que vender este Pago Por Ver cueste lo que cueste. De aquí al minuto antes de la pelea, esta narrativa sobre las posibilidades de Plant irá en pleno aumento. Puede que alguno la compre, pero la mayoría sabe que va a ver la pelea única y exclusivamente porque se trata del Canelo Álvarez.
Lo demás es cuento.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de noviembre de 2021, 8:37 a. m..