Boxeo

No vi al Teófimo López de antes, seguro de sí mismo, pero se levantará, afirma entrenador cubano

Dolor y pena, eso fue lo que sintió Jorge Rubio cuando contempló la derrota de Teófimo López. El entrenador cubano había formado parte de las etapas iniciales de la preparación del entonces campeón, pero había quedado fuera para el campamento final contra George Kambosos.

Rubio era de los que también esperaba el triunfo de un boxeador al que conoce desde que este era apenas un peleador amateur, pero no podía creer lo que estaba sucediendo en el ring del Madison Square Garden, donde el australiano superó por decisión dividida al favorito López.

El profesor de Miami salió del equipo por diferencias filosóficas de entrenamiento, pero solo guarda un cariño sincero para López, de quien espera se levante una vez que pase la página triste de la derrota. Y si algún día lo necesita, está listo para echarle una mano.

¿Qué opinas de la pelea en general?

“Vi un poco de desesperación por parte de Teófimo. Salió a matar y ese plan no le iba a funcionar. Teófimo es un boxeador inteligente. Si hubiera ido de poco a más, hubiera acabado con Kambosos sin arriesgar tanto. Se topó con un Kambosos que vino a pelear, a sacarlo de juego, que hizo un trabajo increíble. Teófimo no esperaba eso’’.

¿Cuánto cambió en la pelea el knockdown de Kambosos?

“Cambió toda la pelea. Cuando se cayó, quiso regresar con un golpe para noquearlo. Si hubiera trabajado como hizo contra Lomachenko, hubiera evitado lo que sucedió en esta pelea. Cuando yo estaba en su campamento, vi a otro Teófimo. El no es así, es un hombre que piensa, que sabe boxear, tiene recursos, pero los usó mal. Se desesperó demasiado’’.

Dolor y pena, eso fue lo que sintió Jorge Rubio (izq..) cuando contempló la derrota de Teófimo López (centro) ante George Kambosos el pasado 27 de noviembre en el Madison Square Garden de Nueva York.
Dolor y pena, eso fue lo que sintió Jorge Rubio (izq..) cuando contempló la derrota de Teófimo López (centro) ante George Kambosos el pasado 27 de noviembre en el Madison Square Garden de Nueva York.

¿Por qué los golpes de López no eran tan destructores como otras veces?

“Estaba un poco alejado, cuando tiraba golpes se quedaba en el aire. Estaba muy separado y perdía oportunidades, fallaba. Yo me preguntaba en casa por qué no se acercaba más. Le estaba dando al final de los golpes y así fue perdiendo fuerzas. Teófimo tenía que ganar el 11no y el 12do rounds para ganar’’.

Inactividad, exceso de confianza, el COVID-19, el peso, ¿qué afectó más?

“De todo un poco, quizá el COVID, porque el es un hombre que tiene buena condición física, el bajar de peso, las posposiciones de la pelea, aunque eso afectó a los dos por igual, pero Kambosos se mantuvo enfocado en lo suyo, se mantuvo entrenando’’.

¿Qué hubiera hecho Jorge Rubio diferente en la esquina?

“Yo era un entrenador ayudante, no el principal. Quizá pudiera haber sugerido algo, pero yo sería incapaz de hablarle a su hijo arriba del ring. El padre es el que tiene el dominio y siempre lo ha hecho muy bien. Teófimo es un peleador alegre, que sonríe y en esa pelea lo vi muy serio. No vi al Teófimo que veía antes, seguro de sí mismo. Le faltó llevar la iniciativa’’.

¿Qué sientes en lo personal?

“A pesar no haber estado al final del campamento, los aprecio mucho a ellos. Nos llevamos muy bien y tenemos una relación muy buena y no quiero que eso se pierda. En momentos difíciles hay que pasar la mano. No se puede ser cruel. Siento mucho que haya perdido. Yo hubiera arriesgado más la revancha contra Lomachenko, porque esta pelea era maldita. Se caía una y otra vez. Pero este no es el fin del mundo y sé que se levantará de nuevo’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de noviembre de 2021, 9:58 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA