La Máquina espera apretar el acelerador en Hialeah y conquistar el corazón de los cubanos
La Máquina quiere prender sus motores en Miami. El boxeador cubano Ariel Pérez de la Torre será uno de los principales animadores de la velada del 28 de enero en el Casino de Hialeah donde enfrentará a Drew Correll (10-1, 8 nocauts) en lo que debe ser un combate de alto volumen de fuego.
Pérez, de 23 años, entró con el pie derecho a esta país porque además de ser parte de la Academia de Salas también firmó un pacto promocional con la empresa Warriors Boxing delante de uno de sus principales directivos, Luis de Cubas padre.
A diferencia de muchos de sus compatriotas que vienen a pelear directamente en los Estados Unidos, Pérez ha realizado toda su carrera profesional hasta el momento en México, donde realizó seis peleas con cinco nocauts, pero sobre todo se ganó la reputación de guerrero de gran corazón.
Ahora, su meta es conquistar ese mismo respeto en la capital de los cubanos en los Estados Unidos.
¿Cómo llegas a esta pelea?
“Me estoy preparando al ciento por ciento, a conciencia. Siempre recuerdo esa frase que dice: entrenamiento fuerte, pelea fácil. El trabajo duro se hace en el gimnasio. A la pelea vamos a disfrutar el trabajo que hicimos. Así llego en muy buenas condiciones’’.
Es primera vez que pelearás delante de tu público natural.
“Bien emocionado estoy por eso. En México siempre peleaba con el público en contra. Me gané el respeto de los mexicanos, pero siempre tenía más gente en contra. Ahora tener al público de mi lado por primera vez en mi carrera, va a ser una experiencia inolvidable’’.
Cuéntame más de esa experiencia en México.
“Lo que pasó en México fue bien bonito. Aprendí mucho del boxeo mexicano y la gente de allá me apoyaron mucho. En los primeros asaltos, claro que me iban en contra, pero luego todo se iba nivelando. Al final, les daba las gracias y cuando bajaba del ring me llamaban y se tomaban fotos conmigo’’.
Y cuando todos gritaban contra ti ¿qué pasaba por tu mente?
“Tengo una mala costumbre que debo arreglar donde me fajaba con el público. Cuando le daba al contrario, les decía ‘vamos, griten ahora’, pero era parte del espectáculo y por eso me los iba ganando. En mi última pelea allá, me tumbaron, pero me levanté y fui para adelante y eso lo agradeció el público’’.
Ese tiempo en México, ¿cómo te ayuda para el futuro?
“Diría que tengo un estilo casi mexicano. Voy moviendo el tronco y buscando el golpe. Aprendí mucho de la manera en que se boxea allá, el uso de los uppercuts. Le aumenté más cosas a mi boxeo y eso es algo que agradeceré siempre y habrá de servirme’’
Luego llegas a Las Vegas, con el profesor Ismael Salas.
“Desde que llegué a Las Vegas es como si me hubieran cambiado toda la información. El profesor Salas es una biblia. Tiene mucho conocimiento del boxeo y he cambiado mucho. Eso lo podrán apreciar el día 28 de enero. Además, me siento motivado por estar con figuras como Yordenis Ugás que es una motivación. Yordenis estuvo abajo y se levantó. Su historia dice que nada es imposible’’.
¿Cuál es la meta?
‘Digo que a finales del 2023 quisiera pelear por un título del mundo.Tenemos las metas bien claras y no tenemos miedo alguno. Mi equipo de trabajo sabe que soy valiente y trabajo duro. En el 2022 la meta es terminar entre los 10 primeros y luego ir por una faja’’.
¿Qué podemos esperar de ti el 28 de enero?
“Una guerra. Voy contra un buen rival, invicto, fuerte. Pero pienso irlo desgastando hasta que lo pueda noquear’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de enero de 2022, 9:18 a. m..