El Puma de Argentina devora a su rival en Las Vegas y se corona campeón contra todo pronóstico
El padre de Fernando “Puma’’ Martínez siempre supo que su hijo iba a ser campeón del mundo. Desafortunadamente, no pudo ver la coronación del boxeador argentino que este sábado superó por decisión unánime a Jerwin Ancajas en una batalla que ya califica entre las mejores del 2022.
Martínez, quien no era para nada el favorito de expertos y fanáticos, regaló una actuación memorable y castigó a Ancajas durante todo el combate para no dejar nada en duda delante de los jueces que ofrecieron boletas de 117-111, 118-110 y 118-110 en el Cosmopolitan de Las Vegas.
“Quisiera haberlo tenido aquí para que me viera’’, comentó tras la pelea y entre lágrimas Martínez, cuyo padre, ya fallecido, resultó una figura vital en el desarrollo de su hijo, primero en el ámbito amateur y luego como profesional en medio de condiciones adversas.
Ancajas (33-2-2, 22 KO),era un campeón con nueve defensas de su título de la Federación Internacional del Boxeo y en una división repleta de talento y figuras como Román “Chocolatito’’ González, Juan Francisco “Gallito’’ Estrada, Srikaset Sor Rungvisai, Carlos Cuadras y Jesse Rodríguez.
Con esta victoria, Martínez (14-0, 8 KO) no solo se coloca una faja importante en su cintura, sino que abre muchas puertas para peleas de mayor calado contra algunas de esas figura en las 115 libras, lo que cambiaría por completo las perspectivas de su vida y la de su familia.
“Que el sueño se cumplió’’, había contestado Martínez a la pregunta sobre el significado de un triunfo sobre Ancajas.
“El sueño de mi familia, el mío. Sería algo glorioso, que no podría imaginar. Sería pasar a la historia. Más allá del dinero, a mí me importa mucho más la historia que la gloria, más que el dinero. Cambiar la historia para mi familia’’.
Todo apunta ahora a que Martínez y Ancajas están obligados a una revancha, porque el contrato de esta pelea contenía una provisión en caso de que ganara el argentino, y el filipino dejó en claro que tenía toda la intención del mundo de activar esa cláusula lo antes posible.
Pero de la manera en que actuó Martínez encima del ring no parece que Ancajas pueda hacer algo muy diferente en una segunda entrega: según las estadísticas de la cadena Showtime, el sudamericano conectó 427 de los 1,046 golpes que lanzara. Por su parte, el asiático colocó 192 de 816 golpes.
Martínez mantuvo un ritmo frenético y un volumen que nunca pudo ser igualado por el entonces campeón, que lograba colocar sus manos con algún acierto, pero sin hacer mella considerable en un hombre determinado en honrar la memoria de su padre y motivado por la potencial compra de una casa para su madre.
El argentino combatió como si fuera alguien con una misión superior en su vida y su triunfo sobre Ancajas, desde ya, pasará a la historia como uno de los hitos del boxeo de su tierra. Nadie esperaba que el Puma rugiera tanto en Las Vegas que sonara como un león.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de febrero de 2022, 0:04 a. m..