El Pitbull Cruz muerde brutalmente a Gamboa para despedazar sus intenciones de otra oportunidad en el ring
Yuriorkis Gamboa ha encontrado buenas peleas en el declive de su carrera, pero después de esto será difícil que encuentre una más. El peleador cubano cedió el sábado en la noche por nocaut técnico en el quinto asalto ante Isaac “Pitbull’’ Cruz, quien le mordió de tal manera en el ring que su faena en Dallas lleva pasaporte de retiro.
Después de caer ante Gervonta Davis y Devin Haney, Cruz era el tercer guerrero en ascenso que enfrentaba el “Ciclón de Guantánamo’’, pero si en las peleas anteriores su erosión había sido más leve, ahora sus 40 años fueron más evidentes que nunca en las 135 libras al llevarlo en varias ocasiones a la lona.
“Quería dejar una huella en el estadio de los Vaqueros, en Dallas’‘, comentó Cruz. “Quería que todos supieran que el Pitbull está para cosas grandes en la división’‘.
Desde el primer minuto de la pelea quedó claro que Gamboa no tenía absolutamente ningún argumento para contrarrestar la juventud, el empuje y los deseos de Pitbull, quien lo estremeció en varias oportunidades y le sacudió las piernas que se mantenían a duras penas.
Gamboa lograba sobrevivir acudiendo a repetidos agarres, pero para el segundo llegaba el primer conteo de protección, justo antes del sonido de la campana que le permitía al guantanamero llegar al tercer asalto que iniciaba de inmediato con otro viaje a la lona.
El mexicano continuó su ataque despiadado en el cuarto y le propinaba un tercer conteo al antillano con una tremenda derecha que no presagiaba nada bueno para el veterano cada vez más disminuido, sin capacidad para responder y sin reflejos para escapar.
Lo inevitable sucedió en el quinto round cuando un rally impetuoso de Cruz sacudió a Gamboa hasta los huesos y obligó al árbitro a detener las acciones y rescatar al cubano de un castigo brutal que solo habría de dejarlo con huellas muy dolorosas y duraderas.
Tanto hizo Gamboa hace una década atrás, cuando era campeón de las 126 libras y pasaba por encima de Orlando Salido, Jorge Solís y Daniel Ponce de León, que aquel crédito del pasado aún aplicaba para medirse contra jóvenes de la talla de esos tres gladiadores.
Pero cruz lo hizo mejor que Haney y Davis, y ahora se habla de que aquella negociación fallida contra Ryan García -si es que realmente la hubo- podría restablecerse ahora que dominó a Gamboa en una de las principales veladas del 2022: la de Errol Spence Jr. vs el también cubano Yordenis Ugás.
Davis venía por una gran actuación, prometiendo un desplome total del cubano, y fue su figura la que no salió muy bien parada, a pesar de la victoria, por su propia indisciplina, problemas de peso y el aprovechar muy poco que Gamboa combatió con una lesión en un pie.
Haney afirmó que haría una labor superior a la de Davis. De alguna manera, su pelea sería contrastada con la del “Tank’’, pero aunque se impuso con relativa facilidad, tampoco logró esa faena deslumbrante y superior que había pregonado durante semanas.
Cruz fue más inteligente. No prometió ni pregonó nada de lo que iba a hacer y solo habló de una buena actuación, pero en el fondo sabía que su labor contra Gamboa sería comparada con las de Haney y Davis, para determinar si realmente está listo para cosas superiores.
Parece que sí y muy al contrario de Gamboa, quien puede haber llegado al final de su ciclo de boxeador importante o de boxeador a secas, al menos por el peso que lleva su nombre en el boxeo, aunque todavía pudiera ser utilizado como otra piedra en el muro de ascenso de alguna otra joven figura.
Si es el final o no, no cabe duda de que el ocaso ha tocado a la puerta de Gamboa.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de abril de 2022, 11:27 p. m..