Decirle adiós a mi familia fue algo duro, pero todo lo hice pensando en mi gente, afirma boxeador cubano
La juventud de Fernando Cuza desarma. Con apenas 21 años, este pesado cubano se encuentra en la infancia de su categoría, pero tiene ilusiones grandes y cuando habla, la palabra campeón se repite una y otra vez, como si se tratara de una señal en el horizonte.
Salió de su tierra y llegó a Miami,donde ya cuenta con una empresa que pretende ayudarlo, capitaneada por el veterano hombre de este deporte Henry Rivalta de conjunto con Marty Mancini, socio en la dirección del gimnasio Mancini Rivalta Boxing.
Todavía es muy pronto para vislumbrar el futuro de este peleador nacido en Guantánamo, pero en su gimnasio están convencidos de que posee herramientas para caminar bastante lejos, aunque esperan llevarlo con toda la paciencia posible. Después de todo, apenas está empezando.
Eres muy joven, pero tomaste una decisión que cambiará tu vida.
“Lo hice pensando en lograr mis sueños de convertirme en campeón del mundo y en hacer lo que me gusta. Le doy muchas gracias a Henry Rivalta y al grupo de entrenadores por creer en mí y confiar en mí’’.
¿Y tienes lo necesario para ser algún día campeón del mundo?
“Creo que sí. Yo voy a mí en todas. Fue muy difícil decirle adiós a la familia y muchas cosas, pero ellos saben que todo esto es por ellos, para darles un futuro mejor’’.
Nueva ciudad, nuevos entrenamientos, ¿cómo vives este cambio?
“Me he quedado sorprendido. Es muy emocionante todo, el gimnasio, la manera de entrenar. Muy distinto a Cuba. Siempre tuve en mi mente que quería venir, que quería alcanzar más de lo que podía’’.
¿Estabas al tanto de lo que sucedía con otros profesionales cubanos?
“Sí, por supuesto. Siempre los he seguido. Yo los veía y me decía que si llegaba aquí me iba a sacrificar de la misma manera de ellos para lograr lo que ellos ya estaban alcanzando’’.
¿Cómo te describirías como boxeador?
“Puedo ser fajador y estilista, lo que más venga a mano en la pelea. Yo entro a los 17 años en la academia de boxeo de Guantánamo Los entrenadores vieron algo en mí que me acogieron y me protegieron, me hicieron crecer’’.
Ahora que estás aquí, ¿cuál es la meta?
“Ser campeón mundial las veces que sean necesarias’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de julio de 2022, 11:57 a. m..