Vendió su casa para irse de Cuba. Ahora este peleador espera encontrar nuevo hogar en el boxeo profesional
Vender una casa y emprender un camino son dos riesgos que Yuniel Pérez Milán no tuvo miedo en correr para iniciar una nueva vida. Desde hace varias semanas este joven boxeador entrena en Miami a las órdenes del profesor Erick “Tigre’’ Castaños en busca de una oportunidad.
Su primera meta es redondear un equipo de trabajo que le permita tener una fundación desde donde despegar su carrera y luego buscar la manera de debutar como profesional y seguir los pasos de muchos de sus compatriotas que como él partieron de Cuba es busca de un mejor destino.
Pérez, un peso crucero de 27 años de edad, atravesó un vía crucis y varias naciones para llegar a los Estados Unidos. Por eso no se desespera y confía en que, con la ayuda del Tigre, ese chance de demostrar lo que puede ofrecer en el boxeo, llegará más temprano que tarde.
¿Cómo te presentarías ante aquellos que no te conocen?
“Vengo de La Habana. Inicié mi carrera deportiva con ocho años. Mi padre quiso meterme en judo porque él entrenó ese deporte, pero le dijo que no. Que a mí lo que me gustaba era el boxeo. A los 10 años comencé a ir a eventos y de ahí pasé a la EIDE y luego al equipo nacional’’.
¿Por qué decides irte?
“Cuando escalé a la ESPA nacional juvenil llegué a ser el mejor juvenil de mi categoría en Cuba, pero sufrí decepciones con entrenadores y, aunque fue duro, decidí retirarme del boxeo. Empecé a trabajar y vendí mi casa para salir de Cuba. Dije que iba a seguir boxeando porque era el amor de mi vida, pero no en este país’’.
Y te vas a Brasil.
“Allí contacto con un entrenador cubano, Paco. Iba a firmar con él, pero vino la pandemia en el 2020 y no pudimos hacer nada. Todo se paró por el coronavirus. Me puse a trabajar de seguridad en discotecas, aunque de cuando en cuando hacía ejercicios. De ahí pasé a Uruguay donde viví un año para reunir el dinero para poder venir a Estados Unidos’’.
¿Cómo llegas al Tigre?
“Primero contacto con Julián Mones, a quien le estoy agradecido porque me recibió cuando crucé la frontera y un amigo me pagó el pasaje a Jacksonville. Luego conocí al Tigre y le dije al profesor que en Miami estaban las oportunidades, los sparrings y el Tigre aceptó trabajar conmigo’’.
¿Cuál es tu plan ahora?
“Lo primero ahora es encontrar un manager que me quiera firmar para verdaderamente empezar mi carrera deportiva. Por el momento sigo aquí con el Tigre entrenando dos veces al día. En cuanto tenga un manager, voy para encima. Puedo boxear en las tres distancias, pero yo todavía estoy empezando. Aquí hay otro guerrero más contra la dictadura cubana’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de agosto de 2022, 7:40 a. m..