Recordando una batalla de colosos del boxeo moderno: Leonard y Hearns en 1981
En septiembre de 1981, dos de las grandes figuras del boxeo en una época (década del ochenta) considerada como la más brillante en la historia de este deporte, un combate pugilístico encabezó las páginas deportivas de los diarios en Estados Unidos, las discusiones entre los fanáticos y los comentarios en programas de radio y televisión.
Ray Sugar Leonard, campeón de las 147 libras del Consejo Mundial de Boxeo, se medía a Thomas Hearns, titular de la Asociación Mundial de Boxeo, para unificar la corona de la división.
Leonard venía de conquistar el título welter del CMB al noquear al puertorriqueño Wilfredo Benítez en el décimoquinto asalto en 1979 en una controversial decisión del árbitro Carlos Padilla cuando detuvo la pelea restando pocos segundos para el final en un combate cerrado.
Luego perdió su título en junio de 1980 ante el panameño Roberto “Mano de Piedra’’ Durán, un campeón ligero entre 1972 y 1978 con un solo revés en 72 combates y que entraba a la divison welter. A los cinco meses, Leonard recuperó la corona en pelea revancha cuando ocurrió el famoso “No Más, No Más”, donde Durán abandonó para asombro de todos.
Hearns llegaba de ganar el cetro welter de la AMB al noquear al mexicano José “Pipino’’ Cuevas en el segundo round de un combate celebrado en Detroit.
Leonard tenía marca de 30-1 (21 KO) y Hearns estaba invicto en 32 peleas (30 KO). El combate se celebró el 16 de septiembre de 1981 en el Caesars Palace de Las Vegas, Nevada, ante una concurrencia de 23,618 aficionados alrededor del ring y una audiencia televisada de 300 millones de personas.
En la esquina de Leonard estaba el legendario entrenador Angelo Dundee , mientras que en la de Hearns estaba otro famoso, Enmanuel Steward.
Leonard se movía con su velocidad de piernas y boxeaba a distancia con su estilo exquisito en los primeros asaltos. Mientras que Hearns lo perseguía con su jab que se parecía al látigo del zorro en busca de noquearlo con su temible pegada. Su jab le causó a Ray un hematoma debajo del ojo izquierdo.
En el sexto round y luego de estar abajo en la anotación de los jueces, Leonard le conectó a Hearns un gancho de izquierda a la barbilla. Con una estrategia de pegar y moverse, Leonard comenzó a ganar puntos hasta el octavo. Pero Hearns se recuperó y ganó 10-9 entre los asaltos nueve y doce.
Cuando perdía por cuatro puntos en las tarjetas de los tres jueces, Leonard escuchó el consejo de su entrenador que le repetía en la esquina: “estás perdiendo Ray, reacciona. Noquea’’.
Y Leonard reaccionó. Con valentía salió a darlo todo en el décimotercer asalto cuando tenía el ojo izquierdo inflamado. Después de conectarle a Hearns una derecha fuerte, le pegó varios golpes que pusieron a su rival de rodillas contra las cuerdas. El oriundo de Detroit se levantó con apuros, pero se volvió a caer casi al final del round, logrando salvarse al sonido de la campana.
En el décimocuarto asalto, luego de pegarle a Hearns una derecha recta, Leonard lo volvió a llevar contra las cuerdas y ahí realizó una combinación de izquierdas y derechas que obligó al árbitro a detener el pleito para llevarse una sensacional victoria y el Campeonato Mundial Unificado.
Este primer combate entre Leonard y Hearns está considerado uno de los mejores en la historia del pugilismo profesional. Fue seleccionada la mejor pelea del año.
Luego de su retiro, la revista The Ring ubicó a Ray “Sugar’’ Leonard en el noveno puesto de la lista de los mejores boxeadores de todos los tiempos libra por libra. Mientras que Thomas Hears también está considerado entre los más grandes pugilistas de la historia.
Sin duda, Leonard y Hears fueron dos colosos del ring en una época de oro del boxeo mundial.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de julio de 2015, 10:00 a. m. with the headline "Recordando una batalla de colosos del boxeo moderno: Leonard y Hearns en 1981."