Con la sangre de España y el sello del boxeo cubano, El Guerra busca sacarse una espina en Orlando
Narciso “El Guerra’‘ Carmona tiene una espina que sacarse. Después de ver cortada su racha de victorias con un empate, el español afincado en Miami regresa este sábado al ring en Orlando para demostrar que lo sucedió el 30 de abril en el Miccosukee Hotel y Casino,
El sevillano enfrentará en una velada de Boxlite Promotions en el Centro de Conferencias del Hotel Wyndham al mexicano José Alvarado, pero con la vista puesta en otras presentaciones de mayor importancia que vienen en camino, de acuerdo con su empresa promotora M&R.
“Llego con mucha ilusión y mucho deseo de volver a la victoria’‘, expresó Carmona, quien entrena con muchos cubanos en el gimnasio de M&R en Kendall. “Siempre se aprende algo de cada enfrentamiento y ahora verán a un Guerra con mucha más fuerza y potencia para no dejar duda alguna de mi talento. Claro que no quedé contento con mi última presentación’‘
Se trataba de la pelea más complicada para el ibérico Carmona (10-0-1, 6 KO) establecido en Miami y no decepcionó, pero tampoco fue el resultado que buscaba porque con el brasileño Paulo César Galdino entabló un empate mayoritario después de ocho peleados asaltos.
Un juez vio la pelea para el sudamericano, otro para el sevillano y un tercero decretó las tablas que de alguna forma reflejaron lo sucedido encima del ring porque la acción en este peso de las 140 libras fue constante y parecía a una marea que iba de un lado al otro sin establecer supremacía.
“Narciso analizó con el equipo de trabajo todo lo sucedido y ahora va en tremenda forma física y mental’‘, indicó el cubano Osmiri Fernández, entrenador principal de M&R Promotions. “Su entrega en los entrenamientos habla por sí sola y estoy seguro de que regresaremos con la victoria’‘.
En Alvarado, Carmona (10-0-1, 6 KO) enfrentará a un curtido veterano que a principios de junio hizo sudar más de la cuenta al nicaragüense Erick Lanzas Jr., quien se impuso por decisión unánime de los jueces en ese mismo reciento del Miccosukee.
Aunque el vencedor era superior en habilidades y boxeo, el azteca nunca dejó de venir adelante, forzar las acciones y llevar la pelea al límite, de modo que ahora servirá para medir el progreso de Carmona antes de comprometerse a retos más importantes.