¡Acompáñame para celebrar lo que nos une! Campeón cubano será agasajado como se merece en Miami
Robeisy Ramírez le ha dado mucho a los cubanos de Miami.
Ahora, Miami debe devolverle con cariño y admiración su presencia en un evento que tendrá lugar este martes 15 de agosto (4 p.m.) en Cubaocho, uno de los centros culturales más emblemáticos de La Pequeña Habana.
Este será el primer encuentro de Ramírez con sus fanáticos de la Capital del Sol desde que el 22 de julio defendiera en Japón su faja pluma de la Organización Mundial del Boxeo frente al local Satoshi Shimizu, a quien venciera por nocaut.
“¡Acompáñame para juntos celebrar lo que nos une!’’, escribió el pugilista cienfueguero en sus redes sociales para anunciar su reunión con los amantes del boxeo que han seguido su carrera primero en el ámbito amateur y luego como guerrero profesional.
Será igualmente una manera de respaldar a una de las figuras deportivas más comprometidas con el destino de su país de nacimiento y un fuerte crítico del régimen comunista que impera en la isla desde hace más de seis décadas que han permeado todos los estratos sociales, incluyendo el deporte.
Doble campeón olímpico, Ramírez ha puesto los puntos sobre la íes sobre lo que considera desmanes de una dictadura que también en Japón trató de escamotearle un momento personal al impedir que se tocaran las notas del Himno Nacional cubano.
Tras derrotar a Shimizu en la misma velada en que Naoya Inoue superó por nocaut a Stephen Fulton y confirmarse como uno de los mejores plumas de la actualidad, Ramírez cantó el himno de la mayor de las Antillas para reafirmar que nada ni nadie le arrebatará su cubanía.
Antes de la pelea funcionarios de la embajada cubana en Japón gestionaron ante los promotores de la velada del martes en Tokio para que prohibieran que Ramírez usara la bandera de Cuba y se entonara el himno de su país, como es tradicional en el boxeo.
En lugar de amilanarlo, por el contrario, esta arbitraria decisión estimuló al pugilista de Cienfuegos quien dio la impresión que al frente tenía al régimen cubano y no al boxeador japonés y lo aplastó a base de coraje y determinación. “¡Esto es para Cuba!’’, exclamó tras su victoria.
Ramírez (13-1, 8 KO) empezó a demoler a un Shimizu (11-2, 10 KO) con golpes arriba de zurda y ganchos de derecha, hasta que en el quinto episodio derribó al japonés con un zurdazo que lo dejó con la nariz ensangrentada y sin nada en el tanque como para contener la avalancha de golpes que le caían encima.
Apodado El Tren, Ramírez huyó hacia la libertad en el 2018 luego de haberle dado a Cuba dos medallas de oro olímpicas, en Londres 2012 y en Río de Janeiro 2016, antes de escapar a México y llegar a Estados Unidos donde su carrera lo sitúa como uno de los grandes actores en la historia del boxeo cubano.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de agosto de 2023, 9:23 a. m..