Cuando me dijeron que no podía cantar el himno sentí más ganas de vencer. Miami agradece a campeón cubano
Cuando José Izquierdo tuvo que darle la noticia a Robeisy Ramírez un hilo de preocupación le recorrió todo el cuerpo.
Después de todo, no es fácil decirle a un boxeador que va a defender un título mundial que no podrá escuchar las notas del Himno Nacional de su país, ni que se podría usar la bandera.
El consejero principal de Robeisy no tuvo otro remedio que comunicárselo, pero cuando escuchó la respuesta del cubano no le quedó duda alguna de que no solo había hecho lo correcto, sino de que el campeón había encontrado una motivación más para pelear por la victoria.
“Le dije a José que no se preocupara que eso me iba a dar más fuerzas para asegurar el triunfo’’, comentó Ramírez, quien el martes fue agasajado en Cubaocho, uno de los epicentros sociales de La Pequeña Habana en la ciudad de Miami.
“Uno es cubano dondequiera que se pare y por encima de cualquier gobierno, más de un régimen comunista que se cree dueño de las personas y las cosas. Pero yo soy un hombre libre’’.
Delante de decenas de aficionados, Ramírez recibió una proclama de la Ciudad de Miami que estuvo representada por el Comisionado Manolo Reyes y un diploma de parte de la Organización Mundial del Boxeo de manos de su presidente Paco Valcárcel.
Puertorriqueño de pura cepa y muy cercano a los cubanos de toda una vida, Valcárcel siempre ha estado pendiente de las causas por los derechos y disfrutó mucho la actuación de Ramírez cuando el 22 de julio defendiera en Japón su faja pluma frente al local Satoshi Shimizu, a quien venciera por nocut.
“La pelea de Robeisy es importante dentro del boxeo y es muy significativa para la historia de su país’’, expresó el directivo. “Pero es más importante aún porque es por los derechos elementales de su pueblo, es un grito de libertad por los que no pueden hacerlo’’.
Sin duda, Ramírez es una de las figuras deportivas más comprometidas con el destino de su país de nacimiento y un fuerte crítico del régimen comunista que impera en la isla desde hace más de seis décadas.
Doble campeón olímpico, Ramírez ha puesto los puntos sobre la íes sobre lo que considera desmanes de una dictadura que también en Japón trató de escamotearle un momento personal al impedir que se tocaran las notas del Himno Nacional cubano.
“Hace cinco años que salí de Cuba y todavía no me han olvidado’’, agregó Ramírez.
“Tienen mucha influencia lejos de la isla, pero si algo era seguro es que no me iban a callar, que iba a cantar mi Himno Nacional por encima de cualquier circunstancia y persona. Y así lo hice’’.
Tras derrotar a Shimizu en la misma velada en que Naoya Inoue superó por nocaut a Stephen Fulton y confirmarse como uno de los mejores plumas de la actualidad, Ramírez (13-1, 8 KO) cantó el himno de la mayor de las Antillas para reafirmar que nada ni nadie le arrebatará su cubanía.
Antes de la pelea, funcionarios de la embajada cubana en Japón gestionaron ante los promotores de la velada del martes en Tokio para que prohibieran que Ramírez usara la bandera de Cuba y se entonara el himno de su país, como es tradicional en el boxeo
En lugar de amilanarlo, por el contrario, esta arbitraria decisión estimuló al pugilista de Cienfuegos quien dio la impresión que al frente tenía al régimen cubano y no al boxeador japonés y lo aplastó a base de coraje y determinación. “¡Esto es para Cuba!’’ exclamó tras su victoria.
Apodado El Tren, Ramírez huyó hacia la libertad en el 2018 luego de haberle dado a Cuba dos medallas de oro olímpicas, en Londres 2012 y en Río de Janeiro 2016 antes de escapar a México y llegar a Estados Unidos, donde su carrera lo sitúa como uno de los grandes actores en la historia del boxeo de su país.
“Es una responsabilidad tremenda representar y hablar por los cubanos que se oponen al gobierno de la tiranía, pero ver a mi gente conmigo en La Pequeña Habana es algo que me llena de alegría y me estimula’’, recalcó Ramírez.
“Mi deseo ahora es poder pelear delante de ellos, defender mi título en Miami. No sé cuándo podrá ser, pero se hará’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de agosto de 2023, 5:52 p. m..