Me encanta ser el desfavorecido, que nadie crea en ti. Boxeador cubano busca otra sorpresa en Australia
Quién sabe cuál será el próximo paso de Jermell Charlo tras ser vapuleado por Saúl “Canelo’’ Álvarez.
Pero Brian Marino Mendoza no se quedará con los brazos cruzados y este 14 de octubre intentará arrebatarle la faja al campeón regular Tim Tszyu en su propia casa.
Tszyu defenderá por primera vez el título mundial superwelter de la Organización Mundial del Boxeo tras la decisión del organismo presidido por Paco Valcárcel de elevarlo a la categoría de campeón absoluto, desde el minuto en que Charlo subió al ring para su pelea contra Álvarez el pasado 30 de septiembre.
El cubanoamericano Mendoza derrotó al excampeón unificado Jeison Rosario en noviembre del año pasado, antes de noquear brutalmente al hasta entonces invicto Sebastián Fundora para hacerse con el título interino del CMB en las 154 libras.
Entrenado por el profesor cubano Ismael Salas en Las Vegas, Mendoza, de 29 años, se muestra como el rival más duro al que se ha enfrentado Tszyu hasta la fecha y ha demostrado tanto su poder devastador como su comodidad a la hora de enfrentarse a los mejores púgiles de la división.
¿Cómo vives este momento tan importante antes de la batalla?
“Estoy superemocionado y contento, desesperado, loco ya por meterme en el ring y ganar este título. Mis sueños están aquí, estoy tocando la puerta, ya puedo sentir esa faja en mi cintura. Quiero cumplir mi sueño este fin de semana. Ya viene mi momento’’.
Llevas varios días en Australia, ¿ya estás aclimatado por completo?
“Estamos preparados para todo. Quisimos venir para acá con buen tiempo para aclimatarnos al ambiente, pero todo ha sido perfecto. Vamos a estar en total semana y media. Me acostumbré. En un par de días ya estaba acostumbrado a los horarios y aunque soy el enemigo me han recibido muy bien. Aquí tengo a Ismael Salas, a mi entrenador físico Tony Brady. Estamos listos’’.
¿Qué estudias en tu oponente?
“Es un peleador que mete mucha presión, es rápido y con el sentido de oportunidad de sus golpes. Honestamente es lo que veo, un estilo medio ruso como el de su papá, pero estamos preparados por si quiere meter presión, por si quiere moverse. Estamos listos para cualquier cosa que él quiera traer. Tengo a Salas en mi esquina para hacer los ajustes necesarios’’.
Casi siempre vas debajo en los pronósticos y ahora no es la excepción.
“Lo disfruto. Me encanta esta posición del desfavorecido, que nadie cree en ti, que es imposible, que no se puede, pero después las victorias son más dulces. No es igual que cuando se supone que debes noquear a alguien que suponía ser fácil, cuando se trata de una pelea como esta que parece imposible y sacas la victoria, es algo increíble’’.
¿Qué cambió tras la derrota ante Jesús Ramos?
“Gran parte de ese mérito lo tiene mi entrenador físico Tony Brady. Tenía mucha escuela de Ismael Salas. Uno se va cansando tras entrenar, pero si no tiene los números preparados todo se acaba. No digo que soy más fuerte ahora, pero tengo la resistencia, la gasolina en el tanque para 15 o 20 asaltos. Lo que Salas quiere y me pide ahora lo puedo hacer’’.
También hay un cambio mental.
“Sí, mucho, porque yo lo he visto todo. Yo he visto gente que me quiere meter presión, gente que tiene buen jab. Jeison Rosario tenía mucha pegada y en ningún momento me lo sentí. Tengo confianza en mi pegada, en mi quijada, pero algo importante ha sido el cambio mental. Creyendo en mí y en mi equipo’’.
Las 154 libras están revueltas tras la pelea de Charlo contra Canelo.
“Esta división me encanta y mira como han cambiado las cosas. Antes me decían que estaba en una división supercaliente, con muchos oponentes fuertes. Como si tuviera que tener miedo, pero ahí es donde está la gloria. En una división sin nombres no hay gloria. A nadie le va a importar. Pero mira como están conociendo mi nombre, a quién estoy noqueando y ganando. Estoy muy motivado porque hay nombres grandes y todos pelean contra todos’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de octubre de 2023, 7:56 a. m..