Llegó sin grandes trofeos y medallas, pero este cubano logró su quinta victoria por nocaut y promete mucho
Yosdiel Nápoles cada vez luce mejor. El peso ligero volvió a exhibir poder y se reafirmó como una de las figuras más interesantes dentro de la nueva generación de boxeadores cubanos, a pesar de que no llegó a Estados Unidos con la extensa hoja de servicios de otros compatriotas.
El guerrero de Camagüey despachó el viernes por la noche en el mismo primer asalto a Wister García como parte de la velada de Don King y The Heavyweight Factory, que tuvo lugar en el Hard Rock Live del Hotel y Casino Seminole en Fort Lauderdale.
Pupilo del profesor Jorge Rubio, Nápoles (5-0, 5 KO) salió agresivo en busca de finalizar a su oponente, pero golpeó de manera ilegal cuando su oponente estaba demasiado doblado, lo que obligó al árbitro Sam Burgos a darle varios minutos de recuperación al venezolano García y llamarle la atención al cubano.
Pero una vez que se reanudó la pelea, Nápoles volvió a la carga con todo y esta vez no falló para dejar tendido en una esquina neutral a García, quien ahora sí no pudo levantarse debido al evidente dolor que le habían dejado los golpes de su oponente.