Me dije que no iba a perder nunca más en la vida. Boxeador cubano fija un reto enorme en su carrera
Yoenli Feliciano Hernández se ha puesto una misión extremadamente dura: su meta es no perder nunca.
Aunque sabe que puede ser imposible de cumplir con el paso del tiempo y los rivales, el cubano siente que esa promesa hecha a sí mismo le sirve para caminar en busca del horizonte de un título mundial.
Por lo pronto, tratará de mantener ese reto vivo en su primera presentación este viernes en el Hard Rock Live del Hard Rock Hotel y Casino en en Hollywood, Fort Lauderdale, tras vencer el 14 de septiembre por nocaut en el segundo asalto a José Sánchez Charles como parte de la velada de Premier Boxing Champions en la T-Mobile Arena de Las Vegas, donde Saúl “Canelo’’ Álvarez retuvo sus fajas supermedianas ante el boricua Edgar Berlanga.
Feliciano (5-0, 5 KO) va contra un peleador de cuidado y también invicto como Bryce Henry (7-0, 5 KO), quien no solo está teniendo éxito en el boxeo tradicional, sino que se ha mantenido inmaculado en el casillero de derrota en Bare Knuckle Fighting Championship y posee poder y habilidades.
Feliciano es uno de los grandes prospectos del boxeo cubano y en su primera presentación en Estados Unidos a principios de marzo no perdió tiempo para apuntarse una victoria por la vía de nocaut, cuando dispuso en apenas segundos de su rival Alfredo Rodolfo Blanco.
Después del campamento con Canelo, ¿cómo llegas a esta pelea?
“Estoy muy contento de estar nuevamente aquí en la casa porque el Hard Rock es mi casa. Estuve varios meses con Saúl, tuve la oportunidad de participar en su cartelera donde gané por nocaut en el segundo round. Me avisaron que tenía otra pelea y yo dije que si había que pelear, pues lo hacíamos’’.
¿Qué significó tener a Reynoso en la esquina?
“Tener a ese profesor en la esquina con mucha experiencia fue una gran ventaja para darme a conocer. También significó un poco de presión, pues se trataba del maestro del hombre que es la bandera del boxeo: Canelo Álvarez. Resultó un orgullo tenerlo ahí en la esquina’’.
De ese campamento, ¿qué trajiste?
“Trabajamos muchas cosas, la defensa, el asentamiento para el golpeo, algunas cosas que se suman a lo que ya traía del amateur. Siempre lo mezclo todo para tener mi estilo de boxeo. Ahora se trata de dar lo mejor de mí y terminar mis peleas de la manera en que lo he hecho’’.
Henry tiene una doble carrera en boxeo y bare knuckle.
“Es un muchacho con buena trayectoria, con buen empuje. Se le ve el deseo de crecer por ambas partes, con guantes o sin ellos. Lo he estado calculando y creo que ambos vamos a dar un buen espectáculo por el interés que tiene, por su empuje a la hora de pelear y me gusta eso. Me gustan los retos’’.
Noqueaste aquí, noqueaste en Las Vegas, ¿hay presión por repetirlo?
“No tengo presión alguna. No me caracterizo por mi pegada sino por mi pensamiento y la rapidez que tengo encima del ring, y por la manera de desarrollar la pelea junto con mi entrenador en la esquina. Muchos atletas no hacen eso. Me ajusto a como va la pelea y busco variables’’.
¿Sientes el cambio para bien, de tu primera pelea a esta?
“Sí, ya no soy ese amateur que se movía tanto. Ese cambio brusco ya lo he pasado y me he adaptado. Estar con Canelo me sirvió de mucho, de tener ese ánimo de que al gimnasio se va a trabajar, que todo se hace con buena voluntad. Me quedo con la presión que se pone a sí mismo. Cuando quiere hacer algo se lo propone y hasta que no lo hace no para’’.
Dicen que regresas en diciembre, ¿qué esperas del 2025?
“Voy a terminar invicto este año. Tengo que hacerlo por una promesa que tengo hecha. Con la bendición de Dios en el 2025 vendrán cosas mejores. Perdí por última vez en el 2019. Me dije que no iba a perder nunca más en la vida. Me lo propuse y hasta ahora llevo cuatro años invicto. No soy un Dios ni nada de eso porque el día de mañana puedo perder, pero esa es la misión que me he puesto para cumplir’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de octubre de 2024, 2:01 p. m..