El Perro cubano quiso morder, pero el pupilo de Floyd Mayweather lo destruyó a base de un talento especial
Frank “El Perro’‘ Zaldívar trato de mostrar su mejor mordida, pero no fue suficiente. Curmel Moton demostró que es todo lo prometido y mucho más cuando destruyó el sábado en la noche en la T-Mobile Arena de Las Vegas al peleador cubano con una andanada furiosa de golpes.
Moton, el protegido de Floyd Mayweather y quizá uno de los mayores prospectos del boxeo a nivel mundial, luce cada vez mejor de pelea en pelea al exhibir un arsenal enorme al imponerse por nocaut técnico en el tercer asalto de la primera pelea que abrió la cartelera de Premier Boxing Champions que protagonizan David Morrell y David Benavidez.
“Este muchacho es algo especial’‘, expresó el reconocido entrenador y miembro del Salón de la Fama Joe Goosen. “Este chico lo posee todo, velocidad, poder, inteligencia. Me recuerda a un joven Gervonta Davis. Y pensa que solo tiene 18 años de edad’‘.
Siempre se supo que Zaldívar (5-2, 3 KO) iba con todo en contra ante el chico de la casa y de Mayweather, porque antes de que debutara como profesional ya se hablaba de los talentos de Moton, quien sin duda no decepcionó ante un Perro que se entregó por completo.
Zaldívar lo sabía, pero fue al combate como si no hubiera diferencias y trató de presionar al jovencito para ver qué traía realmente, pero pronto descubrió que Moton sí posee un talento superior y desde el mismo primer asalto estableció su superioridad en el cuadrilátero.
Ya fuera con ganchos de zurda o golpes de derecha, Moton (7-0, 6 KO) se movió de manera inteligente y siempre buscó castigar toda la anatomía del cubano, pero el primer momento de seriedad para el cubano llegaba al final del segundo asalto, cuando un gancho lo estremecía como un aviso de la mala fortuna que le esperaba.
Para el inicio del tercer asalto ya se veía el impacto de los golpes en el cuerpo de Zaldívar, mientras Moton apretaba el botón de la ofensiva y redoblaba sus combinaciones hasta que logró acorralar al antillano contra las cuerdas en un inicio y luego en una esquina neutral.
Tan potente y brutal resultó el último rally de Moton que Zaldívar no encontraba escapatoria y ni manera de defenderse, obligando al árbitro Harvey Dock a intervenir para rescatarlo de una situación que amenazaba su integridad física de manera preocupante.
Así y todo, habría que resaltar el corazón de Zaldívar, pero ante un talento tan evidente como el de Moton no había nada que hacer.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de febrero de 2025, 6:10 p. m..