Quiero pelear hasta los 52 años. Eso es lo que me empuja. El Soldado de Dios vuelve a poner a Cuba en el mapa
Si alguna vez Dirty Boxing Championship (DBX) llega a establecerse en el complejo panorama de los deportes de combate, mucho habrá que agradecerle a Yoel Romero.
Por segunda vez y para despegar por todo lo alto, el nuevo circuito apela al nombre y la popularidad permanentes del “Soldado de Dios’’.
Junto con otra leyenda como Andrei Arlovski, el conocido peleador cubano regresa al mismo escenario en semipenumbras de DBX en busca de su segundo nocaut y antes de entrar a la jaula de Global Fighting League, en lo que significará su vuelta al mundo de las artes marciales mixtas.
Romero, quien cosechó un nocaut espectacular en la primera presentación de DBX, enfrentará este 22 de marzo a Ras Hylton en The Hangar at Regatta Harbour en Miami, en el evento coestelar que llegará a todo el mundo por el canal de youtube de la empresa y otras avenidas virtuales.
El veterano gladiador intentará repetir el mismo resultado de hace un tiempo atrás cuando se impuso por nocaut, pero si en aquella ocasión se trató de un evento privado, una especie de piloto de prueba, ahora tendrá carácter oficial y será con la asistencia de público que ya puede adquirir las entradas en el sitio oficial de DBX.
¿Qué esperas de tu segunda incursión en Dirty Boxing?
“Dirty Boxing es una modalidad bastante compleja, pero donde esos atletas que no tienen una base de lucha y de grappling tan importante en las artes marciales mixtas sí pueden competir aquí. Aunque también hay agarres en el boxeo sucio. Es una mezcla en la cual puedes controlar al hombre cuando lo golpeas y cae al piso’’.
¿Crees que tiene potencial para crecer?
“Sin temor a equivocarme. Dirty Boxing es una mezcla de boxeo con ground and pound sin llegar al jiu-jitsu. Es parecido, en parte, a lo que hacía Bernard Hopkins. Usaba el boxeo sucio y te amarraba. Ahora es como dar un tiro de gracia donde te llevo al piso y te remato. Es una nueva dinámica’’.
De alguna manera, eres el pionero de todo esto.
“Siempre y cuando le aportes algo a la sociedad tienes que sentirte orgulloso. Algo bueno, nutritivo, que deje enseñanzas a la sociedad. No me importa si fui el primero o el segundo. Eso a mí no me mueve y no me llena. Lo que me importa es aportarle algo a la sociedad. No hay que ponerse límites, tanto en lo deportivo como en lo empresarial. Aquí hay gente poniendo su dinero en algo nuevo, corriendo un riesgo’’.
Estabas en PFL, pero luego firmaste con Global Fight League.
“Tengo una meta por la cual vivo cada día. Dije que quería pelear hasta los 52 años y eso es lo que me está empujando. Yo tenía prevista una pelea de título mundial contra Corey Anderson, pero se aplazó por tres ocasiones y luego me dijeron que para este 2025, pero tampoco se dio. Entonces mi mánager me dijo que GFL nos estaba ofertando un buen dinero con fecha, y no podía dejar pasar eso. Ya mi contrato con Bellator también expiraba’’.
Ibas a pelear con Shogun Rua, pero ahora cambió.
“Voy a pelear con Gegar Muosasi. Cuando me dijeron de pelear con Shogun Rua yo estaba encantado porque es una leyenda y me gusta pelear contra esos grandes nombres. Pero hace dos días nos dijeron que no iba a ser contra Shogun, que se había salido de la pelea y que volvía a la división mediana contra Mousasi, que es otra leyenda más, campeón de Bellator, de Strikeforce. Será el 22 de junio en Nueva York’’.
¿Con qué frase describirías este momento en tu carrera?
“Solamente diría, gracias Dios. Por tenerme con favor y gracia ante tus ojos’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de marzo de 2025, 8:28 a. m..