Boxeo

Estoy cansado de que jueguen con mi nombre. Boxeador respeta a rival cubano, pero espera pasarle por encima

Kyrone “Shut It Down” Davis (der.) al cubano Yoenli Hernández el 31 de mayo en Las Vegas.
Kyrone “Shut It Down” Davis (der.) al cubano Yoenli Hernández el 31 de mayo en Las Vegas.

Kyrone “Shut It Down’’ Davis no es un boxeador de excusas. Es un hombre de guerra. Uno de esos que no preguntan mucho cuando suena el teléfono con una oferta.

Pero esta vez, el peleador de Delaware siente que ha llegado su momento, que ya no hay margen para que su nombre siga siendo ignorado. El 31 de mayo, frente al cubano invicto Yoenli Hernández Feliciano, se juega más que una victoria.

La cita será en la Michelob ULTRA Arena del Mandalay Bay en Las Vegas, como parte de una cartelera de PBC Championship Boxing por Prime Video que también incluye a Caleb Plant, Armando Reséndiz, Jermall Charlo y Thomas LaManna. Pero Davis quiere robarse el show.

“Una victoria el 31 de mayo me permitirá dejar en evidencia al ciento por ciento que necesito una oportunidad para pelear por el título’’ sentenció Davis (19-3-1, 6 KO).

“Este es el segundo número uno de la AMB que me toca. ¿Cuántos más tengo que vencer para que me den mi chance?’’

Una historia de perseverancia

Davis llega con tres victorias consecutivas y una que cambió su narrativa: un triunfo sobre el entonces invicto Elijah García en junio de 2024, en una pelea que había sido aplazada tres meses. Ese día no solo ganó sino demostró que merece mayores oportunidades.

“Yo necesitaba ganar para demostrarle a la gente que estaba equivocada’’, expresó.

“Tomé el camino difícil muchas veces, con poco tiempo de preparación. Contra David Benavídez acepté con 16 días de aviso. Pero ante García, por primera vez en mucho tiempo, me preparé a conciencia, y eso se notó’’.

Con más de una década en el profesionalismo, Davis ha pagado el precio del anonimato. Empató con Anthony Dirrell en una pelea que muchos creen que ganó. Perdió ante Benavídez en condiciones desiguales, pero sigue con la mirada puesta en la cima.

Algo compartido con Caleb Plant

Desde hace 11 años, Davis trabaja con Stephen “Breadman’’ Edwards, el mismo entrenador de Caleb Plant. Su relación va más allá del gimnasio. Es una sociedad construida desde abajo, desde cuando ambos buscaban su lugar en el boxeo.

“Yo tenía 19 años cuando comenzamos’’, recordó el peleador. “Hemos crecido juntos. Él sabe cómo empujarme, cuándo decirme que apriete el acelerador. Entrenar con “Breadman’’ me ha transformado’’.

Ahora están en Las Vegas donde Davis afina los últimos detalles para una pelea que podría definir su destino’’.

Respeto por el cubano

Del otro lado estará Hernández Feliciano, número uno del ranking AMB y parte de la nueva ola del boxeo cubano. Invicto, con una destacada carrera amateur y una victoria reciente sobre Ángel Ruiz, Hernández, no viene a pasear a Las Vegas.

Davis no quiere más vueltas. Él sabe lo que ha hecho, lo que ha sacrificado. Y quiere que el mundo lo vea, aunque para eso deba pasar otra dura prueba que lo saque de esa aparente oscuridad en que lo ha confinado el boxeo, a pesar de su trayectoria.

“Sé que [Feliciano] fue buen amateur y parece que sabe lo que hace’’, explicó Davis.

“Espero lo mejor de él. Yo llego a hacer lo mío. Me hubiese encantado pelear por un título, pero si hay que pasar por el número uno, entonces que así sea. Estoy listo. Que dejen de jugar con mi nombre’’.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA