Tras momento incierto, peleador cubano tiene una gran oportunidad de reconquistar su camino en Puerto Rico
En el boxeo profesional, las oportunidades no se repiten.
Y cuando aparecen hay que tomarlas con los puños cerrados y el alma encendida. Para Joahnys Argilagos, este sábado 10 de mayo en el Palacio de Recreación y Deportes de Mayagüez, Puerto Rico, no es solo otra pelea. Es una noche para demostrar que el talento del cubano aún brilla con fuerza en el duro circuito rentado.
Un gran peleador amateur y uno de los peleadores más talentosos de su generación en la isla, Argilagos (9-1-1, 4 KO’) llega a territorio boricua con una misión clara: llevarse el título Continental de las Américas de la AMB en las 115 libras, y con él, abrir la puerta a los grandes escenarios.
“Me siento bien contento de estar en Puerto Rico. El entrenamiento ha sido muy bueno y estamos preparados para dar un gran espectáculo la noche del sábado’’, expresó el púgil con base en Las Vegas.
“Soy un peleador superior en habilidades. Quiero demostrar todo lo que tengo. Serán 10 asaltos y buscaré terminar antes del límite. Me llevo el campeonato para Las Vegas’’.
El rival no es sencillo. Olajuwon “The White Monkey’’ Acosta (13-0, 9 KO), ídolo local y orgullo del residencial Roosevelt en Mayagüez, no piensa dejar escapar la corona frente a su gente.
Pero Argilagos no se intimida. Él ha enfrentado lo más duro del boxeo desde su época en el sistema cubano. Ha probado el nivel élite y quiere regresar allí cuanto antes.
A sus 27 años, el tiempo comienza a presionar. Tras un arranque profesional prometedor, una pausa y algunos contratiempos, esta pelea puede ser el punto de quiebre para relanzar su carrera.
Argilagos no lo esconde: el cinturón es importante, pero más lo es el mensaje que quiere enviar al mundo del boxeo.
“Conozco el nivel de Acosta y respeto lo que ha logrado, pero yo tengo otra escuela, otro bagaje. Estoy aquí para mostrarlo. No vine a dejar dudas’’, remató el cubano, que ha entrenado bajo la tutela de técnicos experimentados en suelo estadounidense.
Para Universal Promotions, esta pelea es un plato fuerte, pero para Argilagos es una mesa servida con destino mundialista.
Una victoria lo posicionaría nuevamente en el radar de las 115 libras, una división rica en talento, pero necesitada de nombres frescos que combinen técnica y carisma.