Boxeo

“Este sueño profesional no me lo podía negar”. Alto prospecto cubano irrumpe en la escena del boxeo

La decisión de dejar atrás el mundo amateur y saltar al profesionalismo no es sencilla. Pero para Ronny Álvarez el talento no podía esperar. Ex campeón mundial juvenil y una de las promesas más comentadas del boxeo cubano, este joven peleador entendió que la oportunidad de cambiar su vida había llegado, y no pensaba dejarla pasar.

Respaldado por un sólido equipo encabezado por el mánager Robert Vallé, Álvarez ha encontrado en Estados Unidos no solo un nivel de exigencia superior, sino también las condiciones necesarias para llevar su carrera al siguiente nivel. Este viernes 25 de julio subirá al ring en el Hard Rock Live de Hollywood, Florida, para enfrentar al boricua Carlos Colón y decidido a demostrar por qué muchos lo ven como el próximo gran nombre salido de la isla.

Con los pies sobre la tierra pero los sueños en las alturas, Alvarez (2-0, 2 KO) conversó con el Nuevo Herald sobre su transición al profesionalismo, las diferencias con el boxeo cubano, la inspiración que recibe de sus compatriotas, y las razones personales que lo empujan cada día a ser mejor.

¿Por qué decidiste no esperar el ciclo olímpico ni seguir en el amateurismo?

“Me dieron la oportunidad de venir a probar el boxeo profesional y era un sueño que tenía que cumplir. Hice una buena carrera en el amateur, gané muchos torneos internacionales y cuando se presentó el chance no lo pensé dos veces. Probé dos veces y me fue bien. Tengo un gran equipo y tanto el profesor como mis compañeros me han ayudado mucho en todo’’.

¿Qué diferencias encontraste entre entrenar en Cuba y en Estados Unidos?

“Muchas. Aquí hay que tener una fuerza de voluntad tremenda. En Cuba no bajábamos tanto de peso, no era común, pero aquí sí hay las condiciones para hacerlo. Además, los entrenamientos aquí son mucho más duros. Y es así: para lograr cosas grandes, hay que entrenar cada día más fuerte’’.

¿De dónde nace esa confianza de que vas a llegar lejos?

“Esa seguridad viene del trabajo. Cuando uno se entrena bien se siente preparado. Aquí tengo la posibilidad de entrenar con peleadores top, como el número uno en 160, y otros compañeros de mucho nivel. No es confianza vacía, es preparación real. Estoy listo para dar tremendas peleas’’.

¿En qué división planeas construir tu carrera?

“En las 160 o 168 libras. Me siento cómodo en ambas’’.

En esas divisiones hay varios cubanos destacados como Osleys Iglesias, William Scull y David Morrell.

“El boxeo cubano se está superando mucho. Me da alegría ver a tantos compatriotas saliendo adelante. Verlos triunfar me llena de orgullo y también me motiva’’.

¿Sientes que el éxito de Morrell, Feliciano y otros te impulsa a creer más en ti?

“Sí, claro. Verlos a ellos arriba, ver cómo entrenan y no se rinden, me da fuerza para seguir, para luchar. Quiero seguir sus pasos’’.

Más allá del boxeo, ¿cómo ha sido tu vida desde que saliste de Cuba?

“La vida cambia por completo. La familia está lejos, pero siempre cerca en el corazón. Extraño mucho a mis abuelos, tengo un vínculo muy fuerte con ellos. Ya llegará el momento de reencontrarnos. Mis abuelos son la base de todo para mí. También toda mi familia, claro, pero ellos especialmente’’.

Cuando eras niño y soñabas con ser boxeador, ¿tenías algún ídolo?

“No, la verdad. Nunca tuve un ídolo así marcado. Me he hecho con lo mío, con mi esfuerzo y el apoyo de mi familia’’.

Si cierras los ojos y te imaginas en dos años, ¿dónde te ves?

“Me veo bien alto. Muy bien. Con todo lo que estoy haciendo, con mis entrenadores y mi preparación, estoy seguro de que voy a estar en un buen lugar’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de julio de 2025, 5:04 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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