Pedro Veitía, el prospecto cubano que cambió los Juegos Olímpicos por el boxeo profesional
En un momento donde muchos boxeadores jóvenes aún sueñan con los Juegos Olímpicos, Pedro Veitía decidió tomar el camino difícil, pero directo: el del boxeo profesional.
Ahora, tras firmar un acuerdo de copromoción con dos importantes empresas, todo apunta a que tomó la ruta correcta.
A sus 19 años, este talento nacido en Cuba y medallista en el Mundial Juvenil de su categoría, dio el paso definitivo hacia Estados Unidos para comenzar una nueva vida en los cuadriláteros rentados, convencido de que su destino no podía seguir esperando.
“Me gusta mucho el boxeo profesional’’, expresó Veitía, quien ya sumó cinco combates en Panamá.
“En Cuba iba a demorarme para llegar a los grandes niveles porque soy muy nuevo y hay muchos boxeadores veteranos. Por eso tomé esta decisión’’.
Ahora, bajo la tutela del respetado manager Robert Valle, se alista para debutar oficialmente en Estados Unidos en los próximos meses y dar a conocer su nombre entre los fanáticos del deporte, como lo hizo recientemente su colega y compatriota Ronny Álvarez.
Como si fuera poco, hace apenas unos días, Veitía vio cómo se unían las empresas Boxlab Promotions y Warriros Boxing para impulsar su carrera, lo que unido a la sabia mano de Valle habrá de convertirse en una tremenda rampla de despegue para su talento.
Lo que más ha sorprendido a Valle no es solo el pedigrí amateur de Veitía, sino su ética de trabajo y su carácter.
El ejecutivo y cabeza de la empresa promocional “Dream Bigg’’ conoce muy bien al talento cubano, pues tiene en su escuadra a figuras como Álvarez, Armando Martínez y Yoenli Feliciano Hernández.
“Es humilde y eso es lo primero que nosotros buscamos’’, aseguró Valle.
“No falla un día al gimnasio. Incluso cuando le das el domingo libre, quiere entrenar. Eso ya casi no se ve. Este muchacho quiere aprender, quiere triunfar, y eso es más importante que cualquier talento natural’’.
Veitía, que milita en las 154 libras, ha encontrado un ecosistema de trabajo y motivación al compartir gimnasio con otros prospectos cubanos en ascenso y desea insertarse en eso que haces llamar “nueva ola’’, que pretende traer un renovado respeto a los peleadores de la mayor de las Antillas.
“Entrenar con Feliciano me ayuda mucho’’, reveló Veitía.
“Verlos a él y a Armandito tocando las puertas de algo muy grande en sus carreras me motiva. Sabemos que se puede llegar, que hay un camino. Claro que hay que trabajar mucho para llegar’’.
Como tantos otros, llegó a Estados Unidos tras pasar por Panamá donde comenzó a curtirse en el boxeo profesional. Pero su objetivo final no es solo adaptarse, sino conquistar dentro de una división repleta de talento como la junior mediana.
En su niñez, Veitía soñaba con emular a Yuriorkis Gamboa, de quien veía los pocos vídeos disponibles en la isla.
Hoy, ya convertido en profesional, camina su propia ruta con la esperanza de convertirse en el próximo gran nombre del boxeo cubano.
Y según Valle tiene con qué: pegada, tamaño, disciplina y, sobre todo, una actitud que escasea en estos tiempos.
“Hoy en día muchos están más pendientes de qué camisa se van a poner para la foto del pesaje que de qué guantes se van a amarrar para entrenar’’, apuntó Valle.
“Pedro es diferente. Él sabe lo que quiere y lo hace todo por su familia en Cuba. Por eso me dan ganas de ayudarlo más todavía’’.
Tal vez no sea el nombre más conocido aún, pero Veitía está listo para dar de qué hablar. Un joven que cambió los ciclos olímpicos por la posibilidad de abrirse paso en la jungla profesional. Un peleador que sabe lo que quiere y no pierde tiempo en buscarlo.
“En dos años me veo peleando por un título, si Dios quiere’’, afirmó con determinación.
“Estoy trabajando para eso. Solo pido una oportunidad para demostrar lo que puedo hacer’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de agosto de 2025 a las 8:36 a. m. con el titular "Pedro Veitía, el prospecto cubano que cambió los Juegos Olímpicos por el boxeo profesional."