Un Huracán pasa por encima de boxeador cubano en México. Al Infinito le queda mucha tarea por hacer
Joselito Velázquez confirmó el sábado en la noche que está listo para una oportunidad de título mundial en la división mosca, al noquear en Chetumal, México, a Aniel “Infinito” Viamontes, quien se vio superado por la clásica milla en una pelea donde tenía mucho en juego.
El olímpico mexicano no tuvo contemplaciones y resolvió por la vía del nocaut en el cuarto asalto al cubano, quien pagó caro sus descuidos y que regresó a Miami con la certeza de que necesita hacer mucho más si quiere sobresalir en el boxeo de alto nivel.
Desde el campanazo inicial, Velázquez impuso autoridad. Con un boxeo firme y ofensivo, castigó sin descanso al cubano, que llegó a visitar la lona en el primer episodio, aunque pudo sobrevivir gracias al sonido salvador de la campana, pero nada presagiaba cosas buenas para el visitante.
El segundo asalto fue un calco: el azteca se transformó en el “Huracán” que anuncia su apodo y arrasó con combinaciones veloces, presionando a un Viamontes que no encontraba la forma de contener la tormenta y no sabía buscar alternativas.
Los estragos eran visibles. Con el rostro marcado y la defensa cada vez más vulnerable, Viamontes volvió a besar la lona en el tercer round, aunque el referí le dio la oportunidad de continuar. Sin embargo, la resistencia del joven cubano tenía fecha de caducidad.
En el cuarto llegó la definición. Velázquez conectó un gancho de zurda preciso, brutal y definitivo, que mandó a dormir las aspiraciones de Viamontes y confirmó que el mexicano está para pelear con los grandes nombres de la división, mientras que su oponente tiene mucho por hacer y mejorar.
La diferencia de recorrido quedó clara. La experiencia internacional de Velázquez, curtido en Juegos Olímpicos y escenarios de presión, marcó el rumbo de la pelea: supo controlar los ritmos, elegir sus golpes y cerrar en el momento justo.
Para Viamontes, en cambio, la noche dejó una lección. Con apenas unos pasos recorridos en el profesionalismo, se encontró con un rival mucho más hecho, y aunque la derrota fue dura, representa una oportunidad de aprendizaje que puede moldear su carrera futura.
En Miami, muchos esperaban que el cubano aprovechara la oportunidad, pero terminó evidenciando que todavía necesita madurar. Su desafío será convertir este tropiezo en una plataforma de crecimiento y no en una barrera que frene sus aspiraciones.
Por su parte, Velázquez se va con una victoria que lo impulsa rumbo a la élite. El “Huracán” mexicano no solo ganó, sino que convenció: su nombre ya merece estar en la lista de los próximos retadores a un campeonato del mundo.