Popular boxeador cubano regresa en noviembre ante un peligroso invicto en Orlando
Después de romper un largo silencio con una victoria muy necesaria, Yoelvis Gómez ya tiene fecha y rival para su próximo examen.
El 1 de noviembre, en el Caribe Royale de Orlando, el habanero se medirá en combate a 10 asaltos contra el invicto estadounidense Antraveous Ingram, en un duelo pactado dentro de la división de los superwelter como parte de una velada de Boxlab Promotions.
Gómez (9-1, 7 KO) subirá al ring con la misión de confirmar lo que mostró en agosto, cuando reapareció tras meses de inactividad con una trabajada victoria por decisión mayoritaria sobre Edwine Humaine.
Aquella noche, el cubano regresó al peso de las 154 libras, donde luce más natural, y dejó claro que aún tiene pólvora en los puños y hambre de protagonismo.
El pleito contra Ingram no será un trámite. El norteamericano de 27 años llega con marca perfecta de 12-0 (0 KO), con mayor estatura (6’1’’ por 5’10’’) y una confianza que se respalda en la racha de triunfos.
Será, sin dudas, una prueba de fuego para medir hasta dónde puede empujar Gómez en esta nueva etapa de su carrera.
La victoria sobre Humaine fue cualquier cosa menos sencilla. Las tarjetas (95-95, 96-94 y 97-93) reflejaron lo cerrado del pleito donde Gómez tuvo que apelar a su agresividad y resistencia para sobreponerse a un rival incómodo y con manos pesadas.
Pero lo más valioso fue ver al antillano imponer presión constante, combinando golpes al cuerpo y la cabeza, y recordando al público que todavía posee las cualidades que lo hicieron destacar en su llegada al profesionalismo.
Ahora, con la confianza renovada, el boxeador de 28 años entiende que el tiempo apremia. La división superwelter es una de las más profundas del boxeo actual, y solo con victorias de peso podrá recuperar terreno y acercarse a los grandes nombres de la categoría.
Ingram, aunque con menor recorrido mediático, representa un riesgo considerable: joven, alto, fuerte y con motivación extra de dar un golpe sobre la mesa frente a un rival con renombre en la esfera internacional, por no hablar ya de que es parte de la promoción.
Promovida por Eddie Hearn (Matchroom Boxing) y Amaury Piedra (Boxlab Promotions), la velada en Orlando promete emociones y, en el caso de Gómez, la oportunidad de demostrar que no solo ha vuelto, sino que está listo para recuperar el brillo perdido.
En definitiva, la pelea del 1 de noviembre marcará otro capítulo decisivo en la carrera de Gómez. Tras dejar atrás las dudas y la inactividad, la “Joya’’ cubana quiere confirmar que el camino de regreso al protagonismo no ha sido un espejismo.