Boxeo

Un diablo demoledor en el ring, boxeador cubano vence por nocaut en un asalto y reta a un campeón

El cubano Yoenli Hernández (izq.) despachó sin compasión al argentino Ramón de la Cruz Sena en el primer round el domingo en Hollywood, Florida, y ahora exige su gran oportunidad por el campeonato mediano.
El cubano Yoenli Hernández (izq.) despachó sin compasión al argentino Ramón de la Cruz Sena en el primer round el domingo en Hollywood, Florida, y ahora exige su gran oportunidad por el campeonato mediano. Foto: Jorge Ebro

Yoenli Feliciano Hernández no necesitó mucho tiempo para dejar su huella en el Hard Rock Live de Hollywood, Florida.

En apenas un asalto, el cubano despachó por nocaut técnico al argentino Ramón de la Cruz Sena y volvió a demostrar que su paso por el boxeo profesional no es un experimento, sino una escalada directa hacia las alturas del peso mediano.

La pelea, disputada este domingo, fue otra muestra de la potencia y el instinto asesino de un peleador que ya pide a gritos su oportunidad por un título mundial y que ha demostrado, con creces, que este recinto le resulta chico para sus talentos.

Desde el primer toque de campana, Hernández salió con hambre. Sin especular ni regalar segundos, se adueñó del centro del ring y comenzó a soltar combinaciones duras que rápidamente pusieron a prueba la resistencia del argentino.

La presión fue tanta que De la Cruz Sena visitó la lona en dos ocasiones durante ese primer asalto, y aunque intentó seguir, su esquina decidió no enviarlo al segundo round ante el evidente dominio del cubano.

El final llegó por la vía del nocaut técnico antes del inicio del segundo episodio, dejando una nueva victoria contundente en el expediente de Hernández.

Fue un triunfo esperado, sí, pero lo importante no fue el rival, sino la forma: precisión, agresividad y un control absoluto que confirman el momento que atraviesa.

“Yo respeto a todos, pero quiero a los mejores. Carlos Adames, te estoy esperando’’, lanzó Hernández en sus declaraciones posteriores al combate, dejando claro que su mente ya está puesta en el cinturón mundial del peso mediano.

La declaración no fue una frase vacía, sino el reflejo de un peleador que siente que su hora ha llegado.

El ascenso de Hernández dentro del boxeo estadounidense ha sido meteórico. Pelea tras pelea, ha sabido convencer al público y a los especialistas con su estilo punzante, su pegada demoledora y una madurez sorprendente para su corta carrera profesional.

Cada presentación parece un nuevo argumento en favor de su candidatura a una oportunidad mundialista.

Muchos analistas coinciden en que el paso lógico para Hernández sería medirse ante un rival de rango medio-alto antes de saltar al campeonato, pero el propio peleador no tener interés en seguir esperando.

“No vine a hacer números, vine a hacer historia’’, ha repetido más de una vez.

Con esta victoria, Hernández se mantiene invicto y reafirma su condición de carta fuerte dentro de la nueva generación de boxeadores cubanos que buscan conquistar los títulos mundiales desde el profesionalismo.

Su próxima pelea podría definir el rumbo de su carrera, pero una cosa es segura: el cubano del peso mediano ya está soplando fuerte y su nombre comienza a escucharse entre los grandes.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de octubre de 2025, 0:43 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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