Boxeadores cubanos se unen para realzar imagen en el ring
No estuvieron todos los que son, pero al menos lo que acudieron al “Encuentro Entre Titanes’’ acordaron que los boxeadores cubanos necesitan unirse más para enfrentar los peligros que les acechan de todos los frentes.
En un inusual despliegue de apoyo, varios púgiles de la mayor de las Antillas se reunieron el fin de semana en el Gimnasio de Yuriorkis Gamboa para intercambiar criterios y buscar puntos comunes que les permitan ayudarse mutuamente en sus carreras.
“Había que dar un primer paso y ya lo hemos dado’’, expresó el 175 libras Humberto Savigne, propulsor de la idea. “Tenemos que hacernos respetar, porque los cubanos estamos bajo fuego graneado de muchos lados’’.
Al encuentro acudieron, además de Gamboa y Savigne, Yunior Dorticós, Yunesky González, Alexis Barcelay, Idel Torriente, Ramón Garbey, así como otros preparadores y gente afín al boxeo.
La idea es hacer este tipo de reunión una vez al mes, donde los gladiadores pueden intercambiar consejos y aglutinar a otros puntales de la avanzada cubana como Erislandy Lara, Rancés Barthelemy y Guillermo Rigondeaux.
“Me gusta mucho esta idea, porque yo veo que la generación actual anda muy confundida y dividida’’, apuntó Garbey, ex campeón mundial amateur. “En mi tiempo todos andábamos juntos, corríamos juntos y nos ayudábamos en todo lo posible. Por separado les va a ser muy difícil avanzar a los muchachos, porque las fuerzas negativas son demasiadas’’.
De acuerdo con lo recogido entre los presentes, los púgiles se quejan de un problema de percepción muy dañino, que parece haber encontrado un fuerte asidero entre el público y los medios de comunicación acerca de la capacidad para vender y gustar de los cubanos en el cuadrilátero.
Otro punto de incomodidad es la constante disputa con promotores y managers que, en ocasiones, no toman en cuenta la necesidad y las peculiaridades de los guerreros cubanos, como sucedió entre Rigondeaux y la empresa Top Rank.
“Cuando tu promotor es el primero que hace chistes sobre la carrera de uno, eso está mal’’, recalcó el crucero Dorticós. “Este tema de promotores y managers lo frustra a uno. Hay que tener mucha fuerza mental para decirle al cuerpo que no salga del gimnasio. Esa falta de apoyo lo paraliza a uno’’.
Gamboa, quien volverá al ring a fines de noviembre en México, resultó el anfitrión perfecto y declaró que su centro de entrenamiento sería el lugar perfecto para acoger los encuentros de sus colegas de batalla.
“Ya era hora de que la unión comenzara a tomar cuerpo entre nosotros’’, dijo el guantanamero, que estará en las 130 libras contra un rival todavía por anunciarse. “Afortunadamente, mi gimnasio está abierto para todos los cubanos y latinos que quieran sumarse. Debemos hacer que nuestra voz suene, que se nos escuche’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2014, 3:23 p. m. with the headline "Boxeadores cubanos se unen para realzar imagen en el ring."