Victoria por encima del show. Peleador cubano mantiene su invicto, mientras que otro empata en Orlando
En una noche donde la victoria importaba más que el espectáculo, Lenier Peró logró imponerse y mantener su invicto al derrotar a Jordan Thompson por decisión unánime, en un enfrentamiento a 10 asaltos celebrado en el Caribe Royale de Orlando por la pantalla de DAZN.
El cubano, clasificado como el número dos por la WBA, controló la mayor parte del combate desde la ofensiva.
Con un boxeo incisivo al cuerpo, Peró fue marcando la pauta, aunque su afán de presionar lo llevó a cometer varios golpes bajos, uno de los cuales le costó una resta de un punto en el séptimo asalto por parte del árbitro Christopher Young.
Thompson, quien debutaba como peso completo, mostró destellos de resistencia y algunas combinaciones efectivas, pero no pudo revertir la presión constante del cubano.
El momento más electrizante llegó en el noveno round cuando Peró, con su potente izquierda de zurdo, hizo tambalear al espigado inglés hacia las cuerdas, conectando un par de golpes que hicieron vibrar la arena, aunque Thompson logró mantenerse en pie hasta sonar la campana.
La pelea terminó con tarjetas de 97-93, 96-93, 96-93 a favor de Peró (13-0, 8 KOs), quien demostró que, incluso con imperfecciones, su ambición y agresividad siguen siendo su sello.
Por su parte, Thompson sufrió su segunda derrota consecutiva, luego de ser noqueado en cuatro rounds por el campeón crucero Jai Opetaia en septiembre de 2023.
Con esta victoria, Lenier Pero se reafirma como una de las figuras emergentes más sólidas del peso pesado, listo para seguir escalando y buscando el momento en que su nombre sea imposible de ignorar en el boxeo mundial.
Un empate que debió ser victoria para Gómez
En una pelea que tuvo de todo: drama, cambios de momento y corazón, Yoelvis Gómez y Antraveous Ingram firmaron un empate dividido tras 10 rounds en Las Vegas.
Desde el primer campanazo, la afición se volcó con su héroe local, Ingram (12-0-1, 6 KOs), un floridano de 27 años de Kissimmee, Orlando.
Su energía y determinación eran evidentes, pero en los primeros asaltos quedó claro que Gómez (9-1-1, 7 KOs), el zurdo cubano de 31 años radicado en Las Vegas, tenía la ventaja técnica.
Su extenso bagaje amateur se notó mientras esquivaba golpes, lanzaba contragolpes precisos y mantenía a Ingram adivinando.
El primer cambio de ritmo llegó en el tercer asalto, cuando Ingram logró tambalear a Gómez, dejándolo lo suficientemente lento como para que el local pudiera llevarse el cuarto.
Gómez respondió con autoridad, conectando un potente cross de izquierda en el quinto y un devastador gancho derecho para cerrar el sexto.
A pesar de enfrentar a un rival más experimentado, Ingram demostró por qué es un talento tardío: su resistencia y quijada de acero le permitieron aguantar los embates, y a mitad de pelea comenzó a tomar control, lanzando combinaciones mientras Gómez quedaba más estático, respirando con dificultad.
El octavo round trajo un nuevo giro: Gómez sorprendió a Ingram, quien quedó tambaleante y con sangre en la nariz, recibiendo una serie de ganchos demoledores.
El cubano siguió presionando en el noveno y pareció quedarse con el décimo, mientras Ingram no podía igualar su agresividad.
Al final, las tarjetas reflejaron la naturaleza cambiante del combate: 96-94 para Gómez, 96-94 para Ingram y 95-95. Ambos salieron del ring con su reputación intacta, habiendo regalado al público una noche de boxeo memorable por su competitividad y corazón.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de noviembre de 2025, 1:30 a. m..