La ruta puede cambiar, pero el destino no. Peleador cubano realiza gran cambio en su esquina
Yoenis Téllez ha dado un paso decisivo en su carrera tras vivir uno de los momentos más duros de su trayectoria: su primera derrota profesional.
Tras sufrir ese revés, el talentoso peleador ha cambiado de esquina en busca de un renacer en su carrera.
En agosto pasado, en Orlando, Florida, el invicto del cubano fue roto por el alemán Abass Baraou, un fracaso que muchos interpretaron como un punto de inflexión, y que el propio Téllez ahora asume como una oportunidad de crecimiento.
“A veces perder no es retroceder, es despertarte’’, apuntó el guerrero antillano, quien entrena en Rhode Island con su nuevo equipo.
“Esa derrota me hizo ver en qué áreas tenía que mejorar y ahora estoy rodeado de gente que me empuja a sacar mi mejor versión’’.
La caída ante Baraou no fue solo un resultado adverso, sino el reflejo de un proceso de transición.
Téllez había cambiado de esquina antes de aquella pelea, colocando a su preparador físico, Jack, al frente del equipo en lugar del experimentado entrenador Ronnie Shields, con quien había desarrollado buena parte de su carrera en Texas.
La decisión generó dudas dentro de su entorno y el desenlace del combate terminó reforzando esas críticas.
Consciente de la necesidad de evolucionar, “El Bandolero’’ decidió reencaminar su preparación y se incorporó al gimnasio de Mike Veloz, en Providence, Rhode Island, un lugar que se está convirtiendo en un auténtico núcleo de talento cubano.
Veloz, quien trabajó con el excampeón mundial Demetrius “Boo Boo’’ Andrade, dirige actualmente las carreras de Yoenlis Hernández Feliciano, Ronnie Álvarez y Pedro Veitía, todos con raíces en la Isla, de modo que el ambiente es familiar para Téllez.
“Estar rodeado de los muchachos me da fuerza. Uno siente otra energía cuando está con gente que viene del mismo lugar, que entiende lo que uno pasó para llegar aquí’’, apuntó el cubano, que parece haber encontrado el entorno adecuado para su reinvención.
El nuevo rumbo tiene un objetivo claro: reenfocarse, eliminar distracciones y fortalecer su boxeo. Téllez ya tiene fecha para su regreso: el 13 de diciembre en el Caribe Royale de Orlando, donde buscará borrar las sombras de la derrota y retomar la senda del triunfo.
“El objetivo sigue siendo el mismo: convertirme en campeón mundial. La ruta puede cambiar, pero el destino no. Yo voy a llegar’’, aseguró con la convicción que lo caracteriza.
A sus 25 años y con récord de 10-1 (7 KOs), Téllez mantiene intactas las condiciones que lo convirtieron en una de las mayores promesas del boxeo cubano.
Ahora, con nuevos aires, un equipo sólido y la mente enfocada, el santiaguero apunta a escribir un nuevo capítulo en su historia profesional, uno donde el aprendizaje y la madurez sean las llaves para su regreso a la cima.