Boxeo

He peleado con cuchillos. El boxeo a mano limpia no me asusta nada. La confesión del Tosco

Yuneski González vuelve al triángulo para enfrentar su segunda experiencia dentro del exigente mundo del BKB. Lejos de los nervios que suelen acompañar un debut, el cubano, que enfrenta este sábado en Pembroke Pines a Zion Tomlinson, asegura que encontró en el bare-knuckle una tranquilidad inesperada, una conexión natural con el combate cuerpo a cuerpo.

A estas alturas de su carrera, cuando muchos optarían por el retiro o por una ruta más cómoda, Yuneski prefiere seguir marcando el camino para la nueva camada de peleadores cubanos. Para él, mantenerse activo no es capricho ni nostalgia: es demostrar que el legado se construye en cada decisión, en cada batalla, con cada sacrificio dentro del deporte.

El púgil pinareño recuerda su infancia dura, las peleas en la calle, los momentos de peligro real en Cuba, y entiende que esas experiencias lo hicieron resistente de alma y cuerpo. Quizás por eso hoy afronta el BKB sin miedo. Con el número uno ya en la clasificación, González siente que está muy cerca de la oportunidad que quiere: un cinturón y un final digno para su nombre en este capítulo de su carrera.

¿Cómo te sientes para esta segunda pelea en BKB?

“Listo. Aquí me tienen. La primera guerra siempre es hacer el peso, y ya resolví esa parte. Lo otro la gente lo sabe: estoy en serio. Este sábado viene otra guerra y estamos bien preparados, bien pegados, bien listos’’.

¿Qué representa para ti seguir vigente a esta altura de tu carrera?

“Es marcar el camino para los jóvenes con talento. Levantarles la varilla. A veces las cosas no salen, el camino es duro, no todos corremos con la misma suerte. Pero uno no puede rendirse. Hay que luchar por los sueños y por la familia. Por eso sigo aquí’’.

¿Qué diferencia hay con el boxeo tradicional?

“Te voy a decir algo: me sorprendió: que no tenía nervios. Subí al ring como si ya hubiera peleado 10 o 12 veces ahí. Y era mi debut. Nada de tensión. Me sentía tranquilo, seguro, relajado. No sé si es madurez o que este estilo lo veo diferente, pero es así’’.

¿Y para esta segunda pelea, cómo están las emociones?

“Igual. En el boxeo casi siempre uno tiene ese coraje, esa cosita en el estómago cuando el rival es duro. Aquí no. No sé por qué, pero tengo una calma increíble.’’.

Si te sientes así sin nervios, ¿hasta dónde quieres llegar en esta etapa?

“Quiero dejar algo lindo en el nombre de Yuneski González. Creo que lo más bonito que viene ahora es ser campeón. Ya estoy número uno. Me debe tocar pronto el campeón… quizá ahora, quizá en la próxima. Pero estoy ahí’’.

Mencionaste que de niño viviste situaciones de peligro real, incluso con armas.

“Claro que sí. Me fajé tres o cuatro veces con hombres con cuchillos. Tengo dos señales en el cuerpo. Si pasé por eso, ¿cómo voy a tener miedo ahora? Esto es a mano limpia, con reglas, con pago, con cinturón y legado. Yo voy con orgullo y dignidad’’.

¿Qué le dices a los fanáticos cubanos que verán a ti y Gustavo?

“La gente quiere acción. Aquí el que gana, gana, y el que pierde, pierde. Sin cuento. Aquí se ven hombres con la ceja partida, la sangre corriendo, la realidad del combate. Eso le gusta a la gente. Que vayan, que nos apoyen y que no se pierdan el show’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de noviembre de 2025, 7:31 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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