Tengo la cabeza de piedra. Cubano que hizo sparring con Pereira pelea por una faja mundial
Yordan “El Cocodrilo” Fuentes está a punto de vivir el momento que soñó desde que salió de Cuba: disputar un título mundial de BKB. Para el peleador el camino no ha sido una autopista, sino un terreno lleno de espinas, madrugadas sin dormir, trabajos de construcción y entrenamiento constante. Nada le ha llegado servido; todo lo ha tenido que pelear, literalmente, a mano limpia.
A sus 4-0 como profesional del bareknuckle, Fuentes llega con la confianza de quien se ha ganado el respeto dentro del triángulo y fuera de él. Sus guerras previas, su disciplina y su capacidad de aguantar castigo lo han convertido en uno de los cubanos más duros del circuito. Pero ahora, frente a un mexicano en el centro de una rivalidad histórica, la apuesta es mayor: la corona mundial.
Este sábado en Pembroke Pines, Fuentes enfrentará al mexicano Julián Fernández por el cetro de la empresa, pero antes repasa sus sacrificios, su preparación, su rutina extrema y lo que significaría coronarse campeón. También habla de sus entrenamientos con Alex Pereira, del respeto a todos sus rivales y del compromiso de levantar la bandera cubana el día de la pelea.
Cuando te dijeron que ibas a pelear por el título, ¿qué pasó por tu mente?
“Primeramente, ha sido una experiencia. Todo esto es algo nuevo para mí. Era algo que yo estaba buscando, tú lo sabes. Desde hace casi cinco años he tenido buenas guerras para llegar aquí. 4 y 0 se dice fácil, pero no se hace fácil. He peleado con tipos realmente duros para estar hoy aquí. Y creo que me he ganado mi lugar’’.
Tu rival es mexicano y se revive la guerra Cuba–México, ahora a mano limpia.
“Yo sé que él es un buen contrincante. Sería una estupidez no reconocerlo como un buen peleador. Pero una cosa es el boxeo con guantes y otra cosa es el Bare Knuckle. El guante te aguanta hasta un 80 por ciento del piñazo. A mano limpia es diferente. Y gracias a las guerras que he tenido sé lo que es un pescozón que te resetea el disco duro. Eso me tiene listo para este momento’’.
Desde tu primera pelea en el triángulo, ¿qué ha cambiado en ti?
“Primero como persona. He aprendido a valorar mucho mis amistades, mi mujer y mi entrenador, que siempre han estado ahí. En momentos críticos, ellos nunca me han abandonado. El motor mío son ellos dos. Cuando he carecido de esfuerzo o voluntad, son los que me empujan. Llegar cansado del trabajo y entrenar es duro, y repetirlo todos los días es más duro todavía’’.
La gente no entiende tus sacrificios. ¿Cómo es tu rutina diaria?
“Me levanto a las 4 de la mañana para llevar a mi mujer al trabajo. Regreso y trato de dormir, pero ya perdí el sueño. A las 7 me levanto y voy a trabajar. Tengo una compañía de construcción: lo mismo levanto una pared que arreglo un equipo de refrigeración. Regreso a las 3 o 4, descanso una hora y empiezo a entrenar. Esa es mi rutina todos los días, tenga o no tenga trabajo’’.
¿Alguna vez has ido a una pelea agotado por el trabajo?
“No exactamente del trabajo, pero sí enfermo. Tres días antes de mi tercera pelea, con Hache, tuve COVID. Mi entrenador me obligaba a tomar medicina para el catarro. Estuve una semana con fiebre entrenando. Fui a la pelea y creo que fue una de mis mejores. No fue fácil, pero gané’’.
¿Qué significaría para ti ser campeón del mundo?
“Compadre, es algo que quiero desde que tengo uso de razón. Fui campeón de MMA en Cuba, fui bronce nacional en boxeo, pero ser campeón del mundo es uno de los grandes objetivos por los que salí de Cuba. Lo quiero desde el primer día que llegué a este país’’.
Muchos te conocieron por los videos entrenando con Alex Pereira.
“Pereira tiene un aura de tranquilidad que tú no entiendes hasta que lo tienes enfrente. Tú le das y él ni se inmuta. Él es un cazador. Cuando él te da, te acuerdas de todos tus ancestros. Estuve tres días sin poder mover el cuello. Pero aprendí paciencia, movimiento, relax… y que tengo la cabeza hecha de piedra’’.
De cara a esta pelea, ¿cómo manejas la confianza?
“Yo no me confío en ningún peleador. Respeto a todos. Si me faltan el respeto, los pongo en su lugar. La confianza mata peligro. Por eso trato a todos los rivales con pinza, aunque les esté dando. Con Pereira aprendí a no confiarme jamás. Y en esta pelea voy a salir a dar el 100 ciento por ciento’’.
¿Qué mensaje le das a los que esperan verte pelear?
“Voy a salir con mi huevo en la mano y a levantar la bandera de Cuba en alto. Lo demás queda en manos de Dios. Eso de que me van a tumbar no es tan fácil. Y si me tumban, lo que se para no es una persona. Los que me conocen saben de lo que hablo’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de noviembre de 2025, 7:33 a. m..