Jake Paul vs Anthony Joshua en Miami: ¿una locura o el mayor golpe mediático del año?
Jake Paul volvió a hacerlo. Cuando muchos creían que el drama con Gervonta Davis marcaría el final de su año, el influencer boxeador decidió ir todavía más lejos y aceptar el desafío más grande —literal y figurado— de toda su carrera. El 19 de diciembre, en Miami, se medirá nada menos que con Anthony Joshua, dos veces campeón mundial de los pesos pesados y uno de los nombres más enormes del deporte.
Y si a alguien le sorprende el salto, basta con mirar los números: de prepararse para pelear con un hombre de 135 libras como Davis, Paul ahora tendrá frente a sí a un coloso de casi 250 libras que vive del nocaut. La diferencia no es solo física: es existencial. Donde antes había un espectáculo, ahora hay un peligro real.
Paul, sin embargo, no parece inquieto. De hecho, en la conferencia de prensa en Miami mostró la versión más extrema de su carácter. Aseguró que no solo cree que puede vencer a Joshua, sino que está “cien por ciento seguro” de que puede lograrlo.
“La autoconfianza es lo más poderoso del mundo”, dijo. “No estaba supuesto a vencer a Nate Robinson, Ben Askren, Tyron Woodley, Anderson Silva o Mike Perry… y sin embargo lo hice. Esto es más difícil, sí, pero sé lo que soy capaz de hacer”.
Y llevó la retórica aún más lejos: “Quiero que me corte, quiero que me rompa la cara. Pero tendrá que matarme para detenerme. Estoy listo para morir en el ring para ganar esta pelea”. Más allá de la teatralidad, quedó claro que Paul entiende que este es el momento que puede definirlo para siempre: o se convierte en la burla del deporte… o escribe su nombre en la historia.
Joshua, por su parte, fue más frío y directo. Para él, cualquier resultado que no sea un nocaut será visto como insuficiente.
“Cualquier cosa que no sea un KO, para mí, es una decepción”, afirmó. Y con 25 nocauts en 28 victorias, el británico tiene la pegada para convertir la noche en un trámite. Aun así, reconoció que el compromiso de Paul y su equipo fue clave para salvar la fecha: “Hay que darles crédito por tomar la pelea tan rápido”.
Paul llega a este combate después de vencer a un Mike Tyson de 59 años en un evento que rompió récords de audiencia, pero ni siquiera esa experiencia se parece a lo que le espera con Joshua. Aun así, no da un paso atrás: “Evitar un solo golpe durante ocho asaltos, eso es todo lo que tengo que hacer. Con mi velocidad, mis ángulos y mi movimiento, sé que puedo convertir esto en una pelea muy competitiva”.
Incluso comparó la magnitud de una posible victoria: “Si le gano a Joshua, estará ahí arriba con Buster Douglas. Será una de las mayores sorpresas de la historia”.
La otra gran incógnita es qué hará el público. Netflix vuelve a apostar fuerte por el boxeo crossover, y esta pelea tiene todos los ingredientes para convertirse en un fenómeno global.
Pero el riesgo es doble: si Paul cae noqueado en un par de minutos, muchos se preguntarán si estos desafíos tienen sentido. Si aguanta, compite o, en la sorpresa mayor, vence, la plataforma habrá dado otro golpe rotundo en la industria.
Y como siempre, Paul dejó una frase final diseñada para quedarse en los titulares:
“La gente dice: ‘respeto a Jake por subirse al ring’. No. Respétenme porque estoy a punto de ganar”.