Boxeo

Batalla fuera del ring: Mauricio Sulaimán mira con recelo la irrupción en escena de Zuffa Boxing

Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial del Boxeo, advierte que Zuffa Boxing amenaza los estamentos del boxeo tradicional en busca de un monopolio al estilo de la UFC y Dana White.
Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial del Boxeo, advierte que Zuffa Boxing amenaza los estamentos del boxeo tradicional en busca de un monopolio al estilo de la UFC y Dana White. Foto: WBC

En un momento en que el boxeo vive una paradoja histórica —más grandes peleas que nunca dentro del ring y más incertidumbre que nunca fuera de él—, la voz de Mauricio Sulaimán vuelve a ocupar un lugar central en la conversación global.

El presidente del Consejo Mundial de Boxeo, heredero de una de las instituciones más influyentes del deporte, se ha convertido en una figura clave en la defensa del modelo tradicional del deporte frente a la irrupción de Zuffa Boxing, la empresa encabezada por Dana White que busca trasladar al pugilismo el esquema corporativo que domina en las artes marciales mixtas.

La entrada de Zuffa no es un movimiento menor ni anecdótico. Representa un choque frontal entre dos visiones opuestas: por un lado, el boxeo como ecosistema abierto, diverso y global, sostenido por organismos sancionadores, promotores independientes y una legislación creada para proteger al peleador; por el otro, una estructura centralizada, con control absoluto sobre contratos, promoción y ganancias, que ha demostrado ser altamente rentable para la empresa, pero restrictiva para los atletas.

La posible modificación de la Ley Muhammad Ali ha encendido las alarmas y ha llevado el debate más allá del deporte, hasta los pasillos del Congreso estadounidense, pero el boxeo tradicional tampoco está exento de responsabilidades y eso dicta el complejo momento del boxeo.

¿Cómo definiría usted el estado actual del boxeo a nivel mundial?

“El boxeo está viviendo una época de oro, una era maravillosa. En los últimos años hemos tenido funciones increíbles, grandes eventos y peleas que el público llevaba mucho tiempo esperando. Ha habido mucha actividad, peleas de unificación y campeones indiscutidos. Eso es algo extraordinario para el deporte. El llamado efecto de Turki Alalshikh ha sido muy positivo para que se concreten combates que parecían imposibles, como Usyk contra Fury, Beterbiev contra Bivol, Canelo contra Crawford o Inoue haciendo historia fuera de Japón. Todo eso habla de un gran momento para el boxeo’’.

Al mismo tiempo usted reconoce una preocupación. ¿Dónde está el conflicto?

“Sí, hay una gran encrucijada. Hay un grupo que ha llegado golpeando la mesa, con un discurso agresivo, queriendo imponer su modelo con argumentos difíciles de sostener y muchas mentiras. Nosotros seguimos haciendo lo nuestro: darle confianza a los promotores, managers, entrenadores y, sobre todo, a los boxeadores. El boxeo es el mejor deporte del mundo. Es el deporte del pueblo, el que le da oportunidades a quien las merece. Nosotros siempre vamos a estar del lado del boxeador’’.

Dana White habló de una convivencia con los organismos tradicionales. ¿Le cree?

“Él ha dicho cosas muy distintas en distintos momentos. Hay declaraciones públicas donde afirma que no va a trabajar con los organismos ni con los promotores, que viene a “arreglar” el boxeo porque, según ellos, todo está mal. Si ahora el discurso es otro, cada quien puede sacar sus conclusiones. Si van a promover boxeo, bienvenidos. Que haya más promoción y más oportunidades siempre es positivo. Nos da gusto si están cambiando la manera en que se presentaron inicialmente’’.

Mucha preocupación gira en torno a la reforma de la Ley Muhammad Ali. ¿Qué está pasando?

“Es muy claro. La UFC es una empresa multibillonaria con un modelo de negocio donde la mayor parte del dinero se queda en la compañía y el atleta recibe una fracción mínima. Ahora quieren trasladar ese modelo al boxeo. Buscan que el boxeador sea el producto que genere billones, pero bajo un esquema que limita severamente lo que puede ganar. La Ley Muhammad Ali se creó para proteger al peleador y hoy el riesgo es que una sola entidad concentre el poder como promotor, organismo, manager, televisión y patrocinador al mismo tiempo’’.

Si esa ley avanza, ¿qué consecuencias tendría para el boxeo?

“El boxeo no va a desaparecer. Habrá choques, porque ellos operan desde la confrontación, pero el boxeo es mundial. Una liga puede tener 200 o 300 boxeadores; el mundo tiene miles. No hay boxeo sin su historia, sin sus figuras, sin el proceso que empieza desde el amateurismo. El Consejo Mundial de Boxeo apoya ese camino desde la base hasta el campeonato mundial. Eso no se puede borrar’’.

¿Qué mensaje le da a los promotores, especialmente a los más pequeños, que hoy sienten temor?

“Que trabajen. Que vendan boletos, busquen patrocinios, alianzas, plataformas digitales, que hagan funciones atractivas y torneos. Hay que ponerse los guantes y demostrar que sí se puede’’.

¿Es optimista con el futuro del boxeo?

“Siempre. El mundo ha cambiado y hay más competencia por la atención del público, pero el boxeo siempre encuentra figuras que conectan con la gente. Hay que adaptarse, innovar y trabajar con pasión. El boxeo va a seguir’’.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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