Boxeo

Esto estaba escrito en mi destino. Campeón boricua enfrenta dura prueba en su casa

Xander Zayas no habla como alguien sorprendido por el éxito. Habla como quien siempre lo vio venir. A sus 23 años, el boricua no solo es campeón mundial de las 154 libras, sino que se encamina hacia su primera defensa de la faja de la Organización Mundial del Boxeo en su natal Puerto Rico ante Abass Baraou.

Su regreso a Puerto Rico, donde no pelea desde su cuarta presentación profesional, coincide con el momento más alto de su carrera. Campeón, rodeado por leyendas como Miguel Cotto y Félix Trinidad, y con una madurez que no siempre acompaña al talento precoz, Zayas vuelve a la isla para confirmar que el futuro ya llegó.

En conversación con el Nuevo Herald, Zayas habla de su título, de la fama, de su disciplina, del reto que representa Baraou, de su vida en Florida y del impacto de su acuerdo con Rimas Sports. Siempre fiel a una idea: esto no es casualidad, es destino.

Es tu primera entrevista como campeón mundial. ¿Qué se siente?

“Realmente no es una sorpresa. Cuando tú trabajas para algo, cuando te esfuerzas por algo y se cumple no te toma por sorpresa porque tú sabías que eso estaba en el destino. Yo pienso que ser campeón del mundo ya estaba escrito en mi vida, al igual que ser campeón unificado. Es un logro que soñamos y se dio. Ahora, lo importante es qué sigue’’.

Ahora regresas a Puerto Rico como campeón. ¿Qué significa volver a casa?

“Es el lugar más especial y más bonito del mundo para mí. Es donde crecí, donde nací y donde di mis primeros pasos en el boxeo. Estoy preparado para darle un espectáculo a todos los fanáticos’’.

En la presentación de tu pelea estaban Cotto, Trinidad, la realeza del boxeo boricua. ¿Qué representa ese respaldo?

“Significa muchísimo. Son personas que admiro dentro y fuera del cuadrilátero. Que puedan darme un consejo, compartir su experiencia, su opinión, es algo que aprecio mucho. Tener esa realeza a mi lado es un orgullo enorme. En muchos aspectos ya he ganado fuera del ring’’.

La fama a muchos los cambia. ¿Has sentido ese llamado?

“Yo sigo siendo la misma persona. Duermo en la misma cama, tengo la misma gente a mi alrededor. Nada de esto puede cambiar quién soy ni por lo que he trabajado. Así como llegó, se puede ir. Yo no empecé en esto para ser famoso, empecé para hacer historia, para escribir mi nombre en los libros. La fama y el dinero llegan después, si haces tu trabajo’’.

Hablemos de Abass Baraou. ¿Cómo lo ves como rival?

“No tiene todas las herramientas que yo tengo, pero tiene un corazón gigante. Es un guerrero, con ganas de pelear, de ganar y de demostrar. Lo hizo contra Yoenis Téllez. Estoy esperando a un guerrero alemán que viene con hambre de salir victorioso de Puerto Rico’’.

Entrenas en Fort Lauderdale. ¿Por qué te ha funcionado tanto este lugar?

“Aquí no tengo distracciones. Tengo todo lo que necesito: mi equipo, mi enfoque, mi rutina. Vivo en Miami, los clubs están a 10 minutos, pero está en mí mantener la disciplina. Si algo funciona, no hay que cambiarlo’’.

Firmaste recientemente con Rimas Sports. ¿Qué te aporta esa alianza?

“Fue más para trabajar mi imagen fuera del boxeo. Dentro del ring ya me conocen, pero queríamos crecer fuera de él. Rimas es la mejor marca de mercadeo y auspicios, y me están ayudando mucho con visibilidad y oportunidades externas. Era un paso importante’’.

Esta pelea puede convertirte en campeón unificado. ¿Cómo ves el futuro?

“Hay muchos nombres, muchas peleas grandes, pero ahora mismo mi enfoque total está en el 31 de enero y en convertirme en campeón unificado. Después hablaremos del futuro. Hoy, Abass Baraou es mi único objetivo’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de enero de 2026, 3:34 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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