Saber lo que se siente perder te libera un poco. Guerrero colombiano busca redención en Miami
Joseph Steckerl sabe que el boxeo no siempre premia al favorito, pero también entiende que cada pelea deja una lección.
El púgil colombiano, radicado en Miami, volverá al ring este sábado en el Miccosukee en velada de M&R Promotions, con la misión clara de mostrar cuánto ha crecido tras su última presentación, una pelea que no terminó como esperaba en el papel, pero que sí dejó huella entre los fanáticos.
Lejos de esconderse tras la derrota, Steckerl la asume como parte del proceso. Para él, el boxeo es espectáculo, aprendizaje y evolución constante. Con apenas cuatro años en el deporte y sin una extensa trayectoria amateur, su historia es la de alguien que se lanzó al reto sin miedo, aprendiendo a base de golpes, disciplina y horas de gimnasio.
Ahora, bajo la guía del entrenador Jorge Rubio, Steckerl se declara listo para enseñar una versión más completa de sí mismo cuando enfrente a Evan Dark: más paciente, más inteligente y con mejor manejo de la distancia, pero sin perder ese estilo que conecta con el público.
¿Cómo ha sido la preparación para esta pelea del sábado?
“Muy bien, desde los entrenamientos supervisados por el profesor Jorge Rubio hasta los sparrings con los muchachos de la promotora M&R Boxing del maestro Osmiri Fernández. Estoy muy emocionado de volver a pelear’’.
La última no llegó la victoria. ¿Cómo pasaste esa página?
“A mí me gustó la pelea. Dimos un show para todo el mundo y eso es lo más importante, porque los fanáticos son los que pagan el boleto. Uno siempre aprende. Una derrota no significa ir para atrás, sino volver al gimnasio y arreglar lo que hay que mejorar’’.
¿Qué has aprendido en estos meses de campamento?
“Muchísimo. Estoy emocionado de mostrar lo que he trabajado y presentar una nueva versión de mí en el ring. Ahora, voy a dar otro show, porque ese es mi estilo, me gusta trabajar con la gente. Pero también voy a usar mejor mi distancia y aplicar todo lo que el señor Rubio me está enseñando’’.
Hay quienes dicen que perder temprano en la carrera puede ser una bendición.
“Claro. Saber lo que se siente perder te libera un poco. Yo llevo como cuatro años boxeando y sé que hay peleadores muy buenos, incluso mejores que yo, pero lo que me importa es subir al ring y demostrar de lo que soy capaz’’.
Después de esta pelea, ¿qué te gustaría para tu carrera?
“Seguir peleando con la promotora M&R y después buscar peleas grandes. Esas son las que me importan’’.
¿Cómo llegas al gimnasio de Rubio y al boxeo en general?
“Literalmente estaba en mi casa y busqué por Google un gimnasio cerca. Llamé a Jorge, me contestó y desde ahí empecé a ir. Llegué sin ninguna experiencia previa. Empezamos con lo básico y a las dos semanas ya quería hacer sparring. Jorge me dijo que no era buena idea, pero me subí igual. Me pegaron por todos lados… pero me gustó. Al otro día volví y desde ahí no paré’’.
No tuviste la carrera amateur tradicional de muchos boxeadores.
“No, nada de eso. Pero si cierro los ojos y miro tres años adelante, me veo peleando por un título importante. Soy fajador, alto, y puedo darle problemas a cualquiera en mi división. Sé que necesito ponerme más fuerte y seguir aprendiendo boxeo, pero voy por buen camino’’.