Este cambio será positivo para mi carrera. Robeisy Ramírez y Top Rank ponen punto final a seis años de alianza
Nadie sabe aún cuál será el próximo paso de Robeisy Ramírez, pero queda claro que no será de la mano de Top Rank. El cubano, quien formó parte del establo de la empresa desde su debut profesional hasta convertirse en campeón mundial, ya no subirá más al ring bajo ese emblema promocional en un momento de transición personal y profesional.
El propio Ramírez reconocía el final de la relación con una foto y un texto publicado en redes sociales: su contrato promocional había concluido y consideraba que el cambio sería positivo para su carrera y las oportunidades por venir. Un mensaje sobrio, sin estridencias, que marcaba el cierre de una etapa de seis años junto a la compañía que dirige el veterano promotor Bob Arum.
Mi contrato promocional ha concluido’’, escribió el Tren. “Creo que este cambio será positivo para mi carrera y para las oportunidades que vienen por delante. Agradezco los últimos seis años y le deseo éxito a Top Rank mientras definen su próxima etapa’’.
Pero eso no significa que la trayectoria del antillano vaya a quedar varada. Su equipo ya trabaja para enrumbar su carrera por un nuevo derrotero que le permita recuperar terreno y regresar a la élite del pugilismo.
“La salida fue algo natural’’, explicó su representante, José Izquierdo. “Lo vemos como algo positivo, porque nos permite mirar al futuro con fuerzas renovadas. Estamos trabajando fuerte para el regreso de Robeisy y pronto habrá noticias. Él volverá al ring y lo hará de la mejor manera posible’’.
La historia de Ramírez con Top Rank comenzó en 2019, cuando firmó contrato profesional tras una carrera amateur extraordinaria. Bicampeón olímpico en Juegos Olímpicos de Londres 2012 y Juegos Olímpicos de Río 2016, el cienfueguero llegaba con la etiqueta de prospecto premium, llamado a seguir la ruta de otros talentos formados en la isla que intentaron brillar en el boxeo rentado.
Su debut, sin embargo, fue un golpe de realidad. Ante Adan González sufrió una inesperada derrota por decisión dividida. Aquella noche dejó claro que el profesionalismo no concede treguas, ni siquiera a los campeones olímpicos. Pero también evidenció algo clave: la resiliencia del cubano.
Lejos de venirse abajo, Ramírez reconstruyó su camino, sumó victorias, ganó confianza y empezó a escalar posiciones en la división pluma. El punto culminante llegó en abril de 2023, cuando conquistó el título mundial pluma de la Organización Mundial de Boxeo al derrotar por decisión unánime a Isaac Dogboe. Aquella consagración confirmó que su talento también podía traducirse en oro profesional.
Con el cinturón en la cintura, el llamado “Tren” parecía listo para consolidarse como uno de los nombres fuertes de las 126 libras. Su boxeo técnico, de ángulos finos y lectura inteligente del ring, lo convertía en un campeón distinto, más cerebral que explosivo, pero igualmente efectivo.
Sin embargo, en diciembre de 2023 perdió la corona ante el mexicano Rafael Espinoza en una decisión mayoritaria que abrió interrogantes. En 2024 intentó recuperar terreno, incluyendo un nocaut sobre Brandon León Benítez en Miami, pero volvió a caer frente al propio Espinoza en la revancha, en una etapa marcada además por molestias físicas, incluyendo problemas en un ojo tras ese segundo combate.
A ello se sumó un contexto empresarial complejo: Top Rank quedó sin una casa televisiva definida tras el fin de su ciclo con ESPN, mientras se especulaba sobre nuevas alianzas. Esa incertidumbre tampoco ayudó a dar claridad al futuro inmediato del campeón cubano.
Visto desde otro ángulo, la ruptura puede representar una oportunidad. El mercado del boxeo vive una etapa de reajustes, con nuevas plataformas, Arabia Saudita irrumpiendo fuerte y promotoras buscando talento probado. Ramírez, con su experiencia olímpica y su condición de excampeón mundial, no es un nombre menor en esa ecuación.
“Seguimos creyendo en su talento y en que todavía le queda mucho por dar’’, insistió Izquierdo. Y cuesta no coincidir. A sus 30 años, con kilometraje internacional, técnica depurada y hambre de reivindicación, Robeisy Ramírez no es un proyecto fallido, sino un peleador en plena madurez competitiva.
Su salida de Top Rank no debe interpretarse como un final, sino como el comienzo de un nuevo capítulo. Si encuentra la estructura adecuada y un plan coherente, el bicampeón olímpico puede volver a tocar la puerta de un título mundial y, esta vez, defenderlo con la estabilidad que su talento siempre prometió.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de febrero de 2026, 11:36 a. m. with the headline "Este cambio será positivo para mi carrera. Robeisy Ramírez y Top Rank ponen punto final a seis años de alianza."