Boxeo

De pie todo el mundo: Alycia Baumgardner retiene faja en las 130 libras con victoria en Nueva York

La campeona unificada Alycia Baumgardner  supera a Bo Mi Re Shin en una pelea exigente y mantiene su dominio en el peso superpluma
La campeona unificada Alycia Baumgardner supera a Bo Mi Re Shin en una pelea exigente y mantiene su dominio en el peso superpluma ESPECIAL PARA EL NUEVO HERALD

En una jornada que se estiró más allá de la medianoche neoyorquina, Alycia Baumgardner volvió a hacer lo que mejor sabe: imponerse cuando la exigencia sube. No fue una actuación perfecta, pero sí lo suficientemente sólida como para sostener su corona en las 130 libras, ese territorio que ha convertido en su reino desde hace varios años.

El escenario, el Madison Square Garden, sirvió de vitrina para una campeona que mezcla presencia mediática con fundamentos técnicos. Y aunque enfrente tuvo a una rival incómoda, la historia terminó inclinándose hacia la lógica: Baumgardner sigue siendo la referencia de la división.

La estadounidense, de 31 años, defendió con éxito sus cinturones de la AMB, OMB y FIB tras imponerse por decisión unánime a la surcoreana Bo Mi Re Shin, en un combate a 10 asaltos que fue subiendo de intensidad con el paso de los minutos. Las tarjetas —99-91 y dos veces 98-92— reflejaron una ventaja clara, aunque el desarrollo contó una historia más matizada.

Desde el inicio, Baumgardner marcó territorio. Su jab y la derecha recta encontraron destino con frecuencia ante una rival que tardó en descifrar el ritmo. La campeona supo explotar esa falta de movilidad de cabeza para abrir camino por el centro, estableciendo una diferencia técnica que, por momentos, parecía definitiva.

Pero Shin no llegó a Nueva York para ser una comparsa. A partir del tercer asalto, comenzó a incomodar con golpes poco ortodoxos y presión constante. Hubo instantes en los que la pelea se volvió más física que técnica, obligando a Baumgardner a resistir y reajustar sobre la marcha.

Ahí apareció uno de los puntos más interesantes del combate: la capacidad de la campeona para reinventarse dentro del ring. Cuando el empuje de la asiática amenazaba con emparejar las acciones, Baumgardner recuperó la distancia, giró sobre el ring y volvió a imponer su boxeo más pulido, ese que le permite golpear con claridad y salir sin castigo.

El tramo medio dejó ver lo mejor y lo peor de ambas. Shin, incansable, intentó convertir la pelea en una guerra de desgaste. Baumgardner, más precisa, respondió con combinaciones limpias y golpes de poder que frenaban cualquier intento de rebelión sostenida.

En los asaltos finales, el combate se transformó en un intercambio abierto que encendió al público. Shin empujó, insistió, pero nunca logró traducir ese esfuerzo en dominio real. Baumgardner, incluso con signos de fatiga, mantuvo el control suficiente para cerrar la pelea sin sobresaltos mayores.

Al final, más allá del espectáculo, quedó una certeza: Baumgardner sigue siendo la jefa en las 130 libras. No fue una noche de exhibición, pero sí de reafirmación. Y en el boxeo, defender el trono —aunque sea en terreno complicado— también es una forma de grandeza.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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