El que gane será el rey y también la cara del boxeo. David Benavídez, de Morrell al Zurdo Ramírez
En el boxeo moderno, donde muchas carreras se construyen con cautela, David Benavídez ha decidido caminar en sentido contrario.
A sus 13 años como profesional y con un legado ya consolidado, el “Mexican Monster” no busca comodidad, sino grandeza.
Su próxima parada, el 2 de mayo en Las Vegas, representa mucho más que una pelea: es una declaración de intenciones.
Tras imponerse con autoridad ante David Morrell Jr., Benavídez tenía múltiples caminos sobre la mesa. Sin embargo, eligió el más complejo: subir de división para enfrentar a Gilberto Ramírez, un campeón consolidado en el peso crucero.
El riesgo es evidente, pero también lo es la recompensa: la posibilidad de convertirse en campeón en tres divisiones y, quizás, en la nueva cara del boxeo.
En conversación directa, el púgil estadounidense de raíces mexicanas dejó claro que su ambición no tiene techo. Entre recuerdos de sparring, respeto mutuo y una promesa de guerra sobre el ring, Benavídez anticipa una de las peleas más explosivas del calendario.
¿Cómo cierras campamento?
“Ahorita estamos en Las Vegas, estoy acabando el campamento acá. Soy el monstruo mundial. Vivo en muchas partes de Estados Unidos: Washington, Las Vegas, Miami, Phoenix… Me gusta entrenar en todos esos lugares porque veo a la gente que me apoya. Estoy bendecido’’.
Tenías muchas opciones tras vencer a Morrell. ¿Por qué elegiste al “Zurdo”?
“Yo estaba esperando pelear con Dmitry Bivol, pero se lastimó. No quería una pelea regular, quería algo grande. Ya estaba listo para Bivol o Artur Beterbiev. Como no se dio, aproveché la oportunidad de subir a crucero y enfrentar al “Zurdo”. Es la pelea más riesgosa de mi carrera, pero quiero demostrar que soy un monstruo y que voy a ser la cara del boxeo’’.
Hemos visto la imagen de ustedes en sparring. ¿Qué recuerdas de esos días?
“Le tengo mucho respeto. Es humilde y muy talentoso. Recuerdo todo de esos sparrings. La última vez fue hace como cinco años. Siempre le decía que esas sesiones eran de pay-per-view, que había que hacerlas realidad… y ahora viene ese momento. En cuatro semanas habrá una guerra’’.
¿Así de intensos eran esos entrenamientos?
“Sí, él es de nivel élite. Pero vengo a quitarle esos dos cinturones’’.
Tras Morrell, ¿qué ajustes hiciste para enfrentar a un zurdo como Ramírez?
“Es diferente. Estoy trabajando lo necesario para pelear con zurdos. Traje tres sparrings muy buenos, estoy corriendo en las montañas, trabajando fuerte. Estamos haciendo todo’’.
Si te conviertes en campeón en tres divisiones, ¿cómo imaginas ese momento?
“Por eso entreno tan duro. Quiero hacer historia para mí y mi familia. Y no va a parar ahí: vamos por todos los cinturones. Quiero pelear con Bivol y después con Beterbiev. No quiero peleas fáciles, quiero las más difíciles. Ahí es donde sale el mejor David Benavídez’’.
Con la tradición del 5 de mayo… sin Canelo, ¿el ganador será el nuevo rey?
“El que gane será el rey y también la cara del boxeo. Yo prometo una guerra y voy a dejar todo en el ring’’.