Boxeo

Boxeador cubano tiene ante Albert Bell la puerta de regreso hacia un título mundial este 18 de julio

El cubano Andy Cruz enfrentará el 18 de julio en Carson, California, al invicto estadounidense Albert Bell,  en una eliminatoria de la IBF que podría devolverlo a la cima de las 135 libras.
El cubano Andy Cruz enfrentará el 18 de julio en Carson, California, al invicto estadounidense Albert Bell, en una eliminatoria de la IBF que podría devolverlo a la cima de las 135 libras.

Durante años, Andy Cruz pareció destinado a transitar una autopista directa hacia un campeonato mundial.

Su brillante carrera amateur, coronada con el oro olímpico en Tokio, y un inicio profesional impecable alimentaban la sensación de que la conquista de una faja era cuestión de tiempo.

Sin embargo, el boxeo suele exigir caminos más complejos y ahora el cubano se encuentra ante una oportunidad que podría redefinir el rumbo de su carrera.

El próximo 18 de julio en Carson, California, Cruz enfrentará al invicto estadounidense Albert “Prince” Bell en una eliminatoria final de la Federación Internacional de Boxeo (IBF), un combate cuyo ganador quedará situado como retador obligatorio al campeonato mundial ligero del organismo.

Para Cruz, la pelea representa mucho más que una simple victoria en el expediente profesional. Después de sufrir la primera derrota de su carrera ante Raymond Muratalla a principios de este año, el talentoso peleador cubano necesita demostrar que continúa siendo uno de los hombres más peligrosos y técnicamente refinados de toda la división.

A sus 30 años, el boxeador matancero sabe que el tiempo en el profesionalismo corre a otra velocidad. Cada combate adquiere una importancia especial y esta eliminatoria aparece como una especie de examen definitivo para confirmar que sigue perteneciendo a la élite de las 135 libras.

Del otro lado estará un rival complicado. Bell llega con récord invicto de 28 victorias, dueño de una estatura poco común para la categoría y un estilo que suele incomodar a sus adversarios.

El estadounidense ha esperado durante años una oportunidad de esta magnitud y entiende perfectamente que una victoria lo colocaría a las puertas de la mayor pelea de su carrera.

La importancia del combate radica también en el premio que aguarda al vencedor. La IBF considera esta pelea como la eliminatoria definitiva para determinar al próximo aspirante obligatorio al título ligero, actualmente en poder de Muratalla.

Eso significa que quien salga con la mano en alto estará a un paso de disputar una corona mundial.

Para Cruz, además, existe un componente emocional evidente. Una victoria no solo lo devolvería a la conversación por un campeonato, sino que también reabriría la posibilidad de una futura revancha frente a Muratalla, el hombre que le arrebató el invicto y frenó temporalmente su ascenso.

En una división repleta de talento y nombres importantes, pocas oportunidades resultan tan claras como esta. El 18 de julio en Carson no habrá cinturón en juego, pero para Andy Cruz podría sentirse exactamente igual. Porque cuando suene la campana, estará peleando por algo más grande que una victoria: estará peleando por recuperar el camino que conduce a un título mundial.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de junio de 2026, 2:26 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA