Nace una estrella: Jaron Ennis destroza a Xander Zayas y se corona como el nuevo rey superwelter
El ascenso de Jaron “Boots” Ennis hacia la cima del boxeo dio otro salto gigantesco la noche del sábado. El invicto estadounidense ofreció la actuación más contundente de su carrera al destronar al puertorriqueño Xander Zayas, derribarlo en tres ocasiones y obligar a su esquina a detener el combate en el séptimo asalto ante un Barclays Center completamente lleno.
Ante más de 16,000 aficionado, el invicto de Filadelfia ofreció una actuación demoledora para arrebatarle las coronas de la AMB y la OMB al boricua, obligando a la esquina del campeón a lanzar la toalla en el séptimo asalto después de tres caídas que reflejaron la enorme diferencia entre ambos esa noche.
Ennis (36-0, 31 KO) no necesitó demasiado tiempo para enviar un mensaje. Peleando inicialmente como zurdo, encontró un potente izquierdazo apenas transcurrido poco más de un minuto del primer episodio que mandó a la lona a Zayas (23-1, 13 KO), quien recibió un conteo de protección del árbitro Harvey Dock.
Desde ese momento el combate tomó una sola dirección.
El estadounidense alternó guardias con total naturalidad, volvió a pelear como diestro y comenzó a conectar derechas limpias una y otra vez mientras Zayas intentaba recuperar el equilibrio y encontrar respuestas.
El boricua tuvo su mejor instante en el segundo asalto, cuando logró conectar una sólida derecha que obligó a Ennis a amarrar momentáneamente las acciones. Fue apenas un destello dentro de una pelea que ya estaba completamente inclinada hacia el lado del retador.
Con el paso de los episodios, Ennis fue incrementando la presión sin perder precisión. Su velocidad de manos, el manejo de la distancia y la capacidad para cambiar de ángulos terminaron por desarmar a un campeón que nunca dejó de pelear, pero que cada vez absorbía más castigo.
La segunda caída llegó en el quinto capítulo producto de un explosivo uppercut de derecha. Zayas volvió a levantarse, fiel al corazón que lo llevó a conquistar un campeonato mundial con apenas 23 años, aunque ya lucía claramente superado.
El sexto round mostró el orgullo del puertorriqueño, decidido a seguir intercambiando golpes pese a la diferencia en las tarjetas y al desgaste acumulado.
Pero el desenlace era inevitable.
En el séptimo episodio, un nuevo izquierdazo abrió el camino para una ofensiva feroz de Ennis. Una lluvia de golpes sin respuesta terminó enviando nuevamente a Zayas al piso por tercera ocasión. Aunque logró incorporarse una vez más, su esquina tomó la decisión correcta y detuvo el combate antes de que el castigo fuera mayor.
La victoria confirma a “Boots” Ennis como una de las figuras más dominantes del boxeo actual y le permite conquistar dos cinturones en una nueva categoría, reafirmando que su talento trasciende divisiones.
Para Zayas, la derrota representa el primer gran tropiezo de una prometedora carrera. Por su juventud, todavía dispone del tiempo y las herramientas para reconstruirse, pero la noche de Brooklyn dejó claro que aún existe una distancia considerable entre ser un campeón y convertirse en un boxeador verdaderamente dominante.