Boxeo

Este cubano parte como favorito, pero un mexicano promete una noche de guerra en Carson

El cubano Andy Cruz (izq.) tiene todo para imponer su boxeo el sábado ante el mexicano Abraham Montoya, aunque la resistencia y el espíritu combativo de su rival obligan a no confiarse.
El cubano Andy Cruz (izq.) tiene todo para imponer su boxeo el sábado ante el mexicano Abraham Montoya, aunque la resistencia y el espíritu combativo de su rival obligan a no confiarse.

Andy Cruz subirá al ring este sábado con el cartel de amplio favorito. Sería una sorpresa mayúscula que el campeón olímpico cubano no saliera victorioso frente al mexicano Abraham Montoya.

Pero en el boxeo los pronósticos no lanzan un solo golpe y la confianza excesiva suele ser el primer paso hacia una noche complicada.

Sobre el papel, el cubano tiene prácticamente todas las ventajas. Posee un talento técnico superior, una inteligencia poco común para leer los combates y un boxeo que muchos especialistas consideran entre los más completos de la actualidad. Si la lógica prevalece, el campeón olímpico de Tokio debería salir con el brazo en alto.

Pero el boxeo nunca ha sido amigo de la lógica.

Basta un golpe bien colocado, un exceso de confianza o una mala noche para que los pronósticos terminen convertidos en papel mojado. Por eso Cruz no puede permitirse el lujo de mirar por encima del hombro a Montoya, un rival que llegó de emergencia, pero que difícilmente se presentará con mentalidad de reemplazo.

Los peleadores mexicanos han construido durante décadas una reputación que trasciende los récords. No importa si llegan como favoritos o no. Suben al cuadrilátero convencidos de que cada pelea puede cambiarles la vida y pelean como si no existiera un mañana.

Montoya parece encajar perfectamente en esa tradición.

No posee el refinamiento técnico del cubano ni el cartel internacional que acompaña a Cruz, pero sí carga con una virtud que suele incomodar a cualquier boxeador: nunca deja de avanzar.

Es un hombre de presión constante, acostumbrado al intercambio y con una resistencia que ha quedado demostrada por un dato revelador: jamás ha sido derrotado por nocaut.

Eso significa que Andy probablemente tendrá delante a un rival dispuesto a absorber castigo con tal de encontrar una oportunidad para responder. Un boxeador que intentará convertir la pelea en una batalla física, romper el ritmo del cubano y obligarlo a trabajar cada minuto sobre el ring.

Ahí radica el verdadero desafío.

La mejor versión de Andy Cruz aparece cuando controla la distancia, administra los tiempos y convierte cada movimiento en una lección de boxeo. Su velocidad de manos, la precisión de sus golpes y su extraordinaria capacidad para anticipar las acciones del rival suelen desarmar incluso a peleadores de mayor pegada. Si consigue imponer ese libreto, Montoya tendrá una noche muy larga.

Pero si acepta una guerra innecesaria o baja la concentración por momentos, el mexicano encontrará exactamente el tipo de combate que desea. En el boxeo profesional, la diferencia entre una victoria cómoda y una pelea complicada suele medirse en pequeños detalles.

Cruz entiende mejor que nadie lo que está en juego. Después de este compromiso, todo apunta a que iniciará una nueva etapa en las 130 libras, una división donde muchos creen que sus condiciones naturales pueden acelerar el camino hacia una oportunidad mundialista. Para llegar allí necesita algo más que ganar: necesita seguir convenciendo de que pertenece a la élite del boxeo profesional.

Por eso esta pelea vale más de lo que indica el cartel. No habrá un cinturón mundial en disputa ni el nombre más mediático enfrente. Sin embargo, será otra oportunidad para demostrar que el talento necesita ir siempre acompañado de disciplina, concentración y respeto por cualquier adversario.

Cruz es, con razón, el amplio favorito. Tiene las herramientas para dominar el combate de principio a fin y salir de Carson, California, con otra victoria convincente.

Pero el boxeo ha enseñado demasiadas veces que los favoritos también caen cuando olvidan una de las reglas más antiguas de este deporte: jamás subestimar a un hombre que llega dispuesto a pelearlo todo.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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