Boxeo

Empresa de Rigondeaux ya sueña con un evento de boxeo en La Habana

Guillermo Rigondeaux durante un entrenamiento público celebrado en las afueras del restaurante Versailles en la Pequeña Habana, el miércoles 17 de diciembre del 2014
Guillermo Rigondeaux durante un entrenamiento público celebrado en las afueras del restaurante Versailles en la Pequeña Habana, el miércoles 17 de diciembre del 2014 el Nuevo Herald

El cuadrilátero se alzaba silencioso en medio del complejo del restaurante Versailles, pero el verdadero combate mediático tenía lugar a unos pocos metros, donde medios periodísticos de todo tipo y geografía desmenuzaban la noticia del día: la liberación de Alan Gross a cambio de los tres espías y la eventual reanudación de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.

Lo que pretendía ser este miércoles una despedida popular al campeón Guillermo Rigondeaux antes de su partida para pelear el 31 de diciembre en Japón, quedó a la sombra de un evento que estremeció a la comunidad cubana de Miami, y a todo el país.

“Teníamos planeado este homenaje a Rigo desde hacía tiempo, pero coincidió con esto’’, expresó Boris Arencibia, presidente de Caribe Promotions que dirige la carrera del titular de las 122 libras. “Sin duda, es una noticia profunda. Incluso, podemos soñar con una futura pelea de Rigo en Cuba, donde sería acogido como un héroe".

Tan profunda que su impacto se hará sentir en todos los órdenes de la vida, incluido el deporte, al punto que muchos hablan ya de un próximo Clásico Mundial de Béisbol con estrellas de ambos lados del Estrecho de la Florida y la participación de boxeadores en los más altos niveles del pugilismo rentado.

Por ahora, todo es especulación, pero se puede aventurar un cambio legislativo en las reglas que rigen el ingreso de los cubanos a las Grandes Ligas, eliminando de golpe a quienes se dedican a llevarlos a República Dominicana o México, y los agentes que luego los representan ante la Oficina del Comisionado.

“Sí tomas en cuenta lo que sucede con los contratos de los peloteros cubanos que participan en la liga profesional japonesa, pues tienes una idea de lo que puede suceder’’, comentó un agente que no quiso dar su nombre. “Cuba va a ser el mediador, va a negociar los contratos y se quedará con una tajada. Nosotros podemos protestar, pero no creo que vaya a servir de mucho’’.

Una eventual suspensión de la llamada Ley de Ajuste y del Embargo Comercial podría hacer obsoletos todos los procedimientos de establecer residencia en un tercer país y de lograr el llamado desbloqueo, el permiso de la Oficina Adjunta al Tesoro para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC).

Eliminaría, además, muchos de los riesgos que enfrentan los deportistas cubanos que escapan y que, entre los cuales, Rigondeaux es un ejemplo perfecto, luego de su fallido intento de fuga en los Panamericanos de Río de Janeiro 2007.

Tras ser apresado por la autoridades brasileñas, Rigondeaux fue retornado a La Habana y suspendido de cualquier actividad deportiva y su carrera parecía haber terminado hasta que en el 2009 pudo escapar para iniciar una trayectoria profesional memorable.

En otras condiciones, ¿podría alguien como Rigondeaux venir a combatir dentro de un marco de normalidad y regresar a Cuba?

“El sueño de Caribe es organizar un gran evento deportivo delante de 100,000 personas en el estadio de La Habana y con Rigo como figura estelar’’, agregó Arencibia. “Todavía es muy pronto para analizar el impacto real de estas medidas tomadas hoy en el futuro del deporte cubano, pero creo que a la larga será positivo. ¿Imaginas a Rigo triunfando delante de su público natural?’’

¿Evaluadores de talento de las Mayores en La Habana? ¿Academias de los clubes de Grandes Ligas en toda Cuba? ¿Equipo unificado para el Clásico Mundial de Béisbol en el 2017? Se habla de que Antonio Castro, hijo de Fidel Castro y uno de los jerarcas de la pelota antillana, se habría reunido en el pasado con jugadores de la gran carpa para sondearlos sobre una posible participación en torneos internacionales bajo la bandera cubana.

Nadie sabe qué sucederá en los próximos meses y años, y por eso Rigondeaux solo se enfoca en su combate contra Hisashi Amagasa (28-4-2, 19 KO) el 31 de diciembre en Osaka.

“Lo mío es ir a Japón y regresar con la victoria para mi gente de Miami’’, apuntó el rey del peso súper gallo, quien realizó un entrenamiento público y compartió con decenas de aficionados en el Versailles. “En eso está enfocada toda mi atención’’.

La atención, sin embargo, vivía otra realidad a apenas unos metros de donde el campeón lanzaba sus combinaciones al aire y todavía queda mucho por ver si este brusco cambio de timón en las relaciones cubano-estadounidense en más de 50 años terminará en un nocaut a favor del deporte cubano o de un golpe en falso.

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