Boxeo

Puños cubanos comienzan a romper mitos con un fin de semana para el recuerdo

LUIS ORTIZ en el gimnasio Caicedo Sports en Miami el Martes 13 de Octubre del 2015.
LUIS ORTIZ en el gimnasio Caicedo Sports en Miami el Martes 13 de Octubre del 2015. hgabino@elnuevoherald.com

Aburridos, corredores, sin imán de venta, mercancía tóxica…La lista de epítetos endilgados a los boxeadores cubanos es larga y dolorosa, pero al menos este fin de semana sirvió para comenzar a despojarlos de su significado malsano.

Desde Rancés Barthelemy el viernes en Las Vegas con un triunfo en extremo peleado hasta la victoria por nocaut de Luis Ortiz casi en la madrugada del domingo en Verona, Nueva York, los guerreros de la mayor de las Antillas dejaron en claro que pueden entrar al fuego y salir vivos de las llamas, siempre y cuando sea necesario.

Yuriorkis Gamboa demostró que aún le queda talento con un éxito por decisión unánime y tampoco se puede desdeniar a un Yunieski González que vendió cara su derrota y ganó, a no dudarlo, otra cita en televisión nacional.

"Ese debe ser el plan de los boxeadores cubanos para el 2016, recuperar todos los títulos que alguna vez tuvimos'', comentó Rancés Barthelemy (24-0, 13 KO), quien conquistó su segunda faja profesional en las 135 libras contra el ruso Denis Shafikov (36-2, 19 KO). "Alguna vez tuvimos hasta cinco. Ahora iremos por eso y por mucho más''.

Y si de coronas se trata, la manera en que Ortiz (24-0, 31 KO) mantuvo la suya "interina'' despierta un nuevo interés en la división pesada, pues muchos no le daban oportunidad al camagüeyano ante Bryant Jennings (19-2, 10 KO).

Sin embargo, Ortiz demolió al estadounidense con un gancho de zurda que obligó al árbitro a detener las acciones a poco más de dos minutos de acción en el séptimo asalto y colocó al residente en Miami en línea directa para retar a los campeones regulares del peso máximo.

"Siempre he dicho que conmigo comienza una nueva era'', afirmó Ortiz. "Ya lo saben Deontay Wilder y Tyson Fury. Voy por ellos. Sé que han querido continuar vinculándome con esteroides, pero siempre he sido un hombre limpio''.

Ortiz había estremecido a Jennings con golpes de poder en los asaltos uno y tres, hasta que en el séptimo lo decidió toco con el uppercut, un golpe que apenas utilizan los púgiles provenientes de la escuela amateur.

Por su parte, González (16-2, 12 KO) no pudo imponerse ante un Vyacheslav Shabranskyy (15-0, 12 KO) que supo controlar las acciones y las más de las veces logró superar a su oponente en un combate que levantó de sus asientos al público en el casino Turning Stone.

El de Pinar del Río salió fogoso en el primer asalto, pero Shabranskyy le dio vuelta a la marea agresiva que se le venía encima para obtener dos boletas de 97-93 y 98-92, mientras que empataba 95-95 en una tercera.

Finalmente, Gamboa (25-1, 17 KO) regresó al cuadrilátero luego de más de un año de ausencia y un entrenamiento de varias semanas en La Habana para derrotar por decisión unánime a Hylon Williams Jr. (16-2-1, 3 KO).

Si en principio el guantanamero sacaba ventaja por su pegada, más tarde se veía obligado a boxear debido a cierto cansancio en la segunda mitad del combate que puso a buen resguardo con boletas de 98-92, 98-92 y 96-94.

"Lo mejor de todo fue haber regresado al ring, después de tanto tiempo'', apuntó Gamboa. "Mi entrenamiento en Cuba me sirvió de mucho. Fui el mejor este noche y seré mejor en el 2016. Eso es lo que esperamos todos los boxeadores cubanos''.

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