Rigondeaux mantiene su invicto en Japón
Guillermo Rigondeaux despidió el Viejo Año en Japón con una nueva victoria en su invicta carrera y con el mismo reclamo para el 2015: la oportunidad de combatir con los mejores de su división.
El campeón cubano supo reponerse a dos caídas para derrotar por nocaut técnico en el undécimo asalto al peleador nipón Hisashi Amagasa y retener el título supergallo de la Asociación Mundial (AMB) y la Organización Mundial de Boxeo (OMB), en un combate celebrado el 31 de diciembre en el Coliseo Bodymaker, en Osaka.
“Fue una pelea excitante ante un oponente alto e incómodo’’, expresó Boris Arencibia, presidente de Caribe Promotions, la entidad que rige los destinos de Rigondeaux.
“Rigo realizó una gran labor y le demostró a todos que puede adaptarse a cualquier rival. Salió a combatir de frente y le dio una clara respuesta a aquellos que tildan su estilo de aburrido’’.
Arencibia expresó que por ahora no tienen pensado subir a la siguiente categoría, algo que se barajó tras la negativa de los principales contendientes de las 122 libras a enfrentar al titular antillano.
“Con esta desempeño de Rigo esperamos que los campeones de su división se animen a pelear con él’’, afirmó Arencibia.
Desde el principio el combate tuvo como protagonista al monarca cubano, quien poco a poco encontró la forma de superar la ventaja en estatura (casi siete pulgadas) y alcance que exhibía Amagasa, un peso pluma natural que bajó para poder chocar con Rigo.
En los primeros cuatro rounds Rigondeaux (15-0) se mostró impetuoso y supo colocar buenos golpes en la anatomía de Amagasa, que no encontraba la forma de penetrar la defensa del doble titular olímpico.
Con la llegada del quinto asalto Rigondeaux apretó su paso y y conectó una combinación que le hizo doblar las piernas a Amagasa, pero el guerrero cubano no pudo rematarlo en su afán de liquidar el combate.
Poco a poco el rostro de Amagasa (28-5-2, 19 KOs) era el blanco perfecto de los puños del ídolo caribeño, pero en el séptimo las cosas cambiaron cuando el púgil local tuvo su mejor momento de la noche.
Con apenas 30 segundos para finalizar el round, Rigondeaux retrocedió en una acción por detrás de su rival que lo sorprendió con una derecha corta al rostro para mandarlo a la lona.
Rigo se levantó rápidamente dando muestra de que no estaba dañado y tras el conteo del árbitro Michael Ortega, su oponente trató de hacer el milagro en Osaka y lanzó una andanada de golpes, donde otra derecha hizo mella en el rostro del cubano, que tras un intento de agarre, volvió a caer.
Rigondeaux cambió su estrategia y volvió a tomar el control del combate en el octavo propinando golpes potentes en la pelea a corta distancia ante un Amagasa que no pudo conectar más con limpieza en el resto de la refriega.
En el décimo asalto el peleador antillano envió a la lona a Amagasa con una potente izquierda y en el undécimo el japonés ya casi no tenía que hacer nada en el ring.
Tenía el ojo derecho cortado y cerrado por los golpes y en el lado izquierdo sobresalía una enorme hinchazón que redondeaba su desfigurado rostro.
La esquina de Amagasa decidió proteger a su pupilo que no salió a combatir en el último round para decretar el triunfo de Rigondeaux, quien llegará este jueves cerca de las 9 p.m. al Aeropuerto Internacional de Miami.
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de diciembre de 2014, 5:45 p. m. with the headline "Rigondeaux mantiene su invicto en Japón."