Lara-Martirosyan 2, una revancha llena de trampas para el campeón cubano
La narrativa no pudo ser retocada de mejor forma. Erislandy Lara y Vanes Martirosyan, afirman los creadores de esta cartelera, poseen una deuda pendiente, un capítulo por cerrar que solucionarán de una vez y por todas este sábado por la noche en Las Vegas.
En todo promotor de boxeo hay algo de vendedor ambulante con parte del ADN de un encantador de serpientes, como sucede en este caso donde la maquinaria propagandística de Al Haymon parece funcionar de manera sutil y efectiva.
Y claro está, los protagonistas han hecho su parte con un Martirosyan (36-2-1, 21 KO) pregonando que él ganó el encuentro inicial ante un Lara (22-2-2, 13 KO) que "lo único que hizo fue correr'', mientras el cubano afirma a su forma: "esta vez no voy a dejar lugar a dudas sobre quién es el mejor''.
La efervescencia está aquí, agitada a gusto, y de pronto una pelea que no despertaba mucho interés cobra cierto relieve bajo el manto de una revancha tardía -les tomó cuatro años volverse a ver las caras- y un odio que supuestamente dormitaba en espera del momento justo, el de este sábado en el Cosmopolitan.
En privado, gente cercana a Lara sabe que esperaban otro oponente de mayor calado, pero Martirosyan fue lo que trajo la marea de SHOWTIME, y no queda más remedio que vender el combate. Todo el mundo ha cumplido su papel.
Desde aquella ocasión en que Lara y Martirosyan fueran obligados a firmar un empate que no satisfizo a nadie en noviembre del 2012, las carreras de ambos han tomado rumbos muy diferentes.
Lara, quien comenzó muy mal esa noche y fue mejorando antes de que cabezazo detuviera las acciones en el noveno asalto, es considerado por muchos el mejor 154 libras del momento, mientras al armenio se le contempla como un contendor periférico que cada vez parece alejarse más del pastel divisional con dos derrotas en sus últimas seis presentaciones.
Si la revancha no tuvo lugar antes tuvo que ver más con la infeliz disposición de los promotores. Lara pertenecía a Golden Boy antes de pasar a la escuadra de Haymon, quien no quiere nada de negocios con Top Rank, empresa alrededor de Martirosyan.
Solo el ingreso del armenio a Premier Boxing Champions en el 2015 dejó el camino abierto a esta segunda cita, pero no se puede negar de que el hombre sabe vender una pelea o le han dictado bien los bocadillos.
"Cada vez que mis managers me preguntaban a quién quería enfrentar, siempre les decía que me buscasen a Lara, que quería una revancha contra Lara'', apuntó Martirosyan. "Estoy feliz que ya es un hecho. No puedo esperar más''.
Tal vez Lara no tenga la misma ansiedad por enfrentar al número siete en la clasificación de The Ring Magazing, quien no ha de aportarle mucho en su carrera, al menos no tanto como una revancha contra Saúl "El Canelo'' Alvarez o un choque contra Gennady Golovkin.
Pero ya no hay nada qué hacer. La pelea está aquí con sus trampas -existen, con un título en juego- y premios, de modo que lo mejor en el caso de Lara es seguir la narrativa, pensar en ese capítulo pendiente, esa herida sin cicatrizar y demostrarle al mundo la diferencia entre un campeón y un pretendiente. No queda de otra.
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Esta historia fue publicada originalmente el 20 de mayo de 2016, 8:27 a. m. with the headline "Lara-Martirosyan 2, una revancha llena de trampas para el campeón cubano."