Boxeo

El mito de Ali nació en Miami

Muhammad Ali en una fotografía del 8 de febrero de 1962.
Muhammad Ali en una fotografía del 8 de febrero de 1962. AP

El mito empezó en Miami. El entonces Cassius Marcellus Clay se había convertido en boxeador profesional y estaba lleno de ambiciones. Una medalla olímpica de oro conquistada en Roma 1960 no había tenido el impacto esperado. Debía hacer algo, llamar la atención.

El entrenador Angelo Dundee (1921-2012), quien lo dirigió en casi toda su carrera, lo había conocido en 1957, en un viaje que hizo a la tierra natal de Mohammad Ali, Louisville, Kentucky, en 1957.

Entonces, Clay tenía 15 años y había ganado los Guantes de Oro de Louisville, y quería conversar con Dundee, quien en esa época ya era un entrenador reconocido. El joven tenía desenfado y curiosidad. Dundee recuerda que conversaron tres horas y que el muchacho le anunció que ganaría el oro olímpico.

Así lo hizo. Acto seguido eligió como entrenador a otra leyenda del boxeo, Archie Moore, quien estaba a punto de retirarse y alternaba preparando a otros boxeadores en California.

“Archie no tenía mucho tiempo para el chico”, recordó Dundee, en una entrevista para una edición especial de USA Today aparecida en 2010 para celebrar los 50 años de la carrera de Ali. “Cometió un error. Le dijo a Clay que barriera la cocina del campamento de prácticas. El muchacho le respondió: ‘No barro la cocina ni en casa de mi madre”.

Un grupo de millonarios de Louisville se hizo cargo de Clay y contactaron a Dundee. Hubo un acuerdo y la joven promesa se mudó a Miami.

Dundee decidió llevarlo paso a paso. Clay vivía en overtown y como entrenamiento se iba trotando desde su casa hasta el gimnasio y viceversa. Antes de que oscureciera debía dejar la Playa, porque no se permitían personas de color en la noche, salvo con salvoconducto, pues era la época de la segregación racial en Estados Unidos.

También durante su estancia en Miami afirmó sus creencias musulmanas, que ya había asimilado de su padre.

Peleó cinco de sus 19 primeros combates en Miami Beach. Aprendió de Dundee no solo boxeo sino a promoverse. Antes de su pelea con Henry Cooper en Londres, predijo que iba a noquear en el quinto asalto y así lo hizo. Persiguió al entonces campeón del mundo Sonny Liston por todas partes, y siempre avisó a los periodistas.

Se ganó el apodo de “Bocón”. Hizo tanto escándalo para provocar a Liston que finalmente logró la pelea por el título con solo 19 peleas y 22 años. Se aseguró una bolsa de $600,000 que para la época era una locura. Las entradas más caras costaban $250.

Asistieron al Convention Hall en Miami Beach 8,000 personas, la mitad de la capacidad, y se dice que el promotor Bill McDonald perdió $300,000.

Clay ganó por KOT, cuando Liston no salió al octavo asalto. Envalentonado por la victoria, Clay se reunió con los periodistas y les dijo que no lo volvieran a llamar más por su nombre de “esclavo: Cassius Clay. A partir de ese momento empezaba el mito mayor del deporte, Muhammad Ali.

Siga a Luis Sánchez en Twitter: @luisfsanchez6

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de junio de 2016, 7:54 p. m. with the headline "El mito de Ali nació en Miami."

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