Boxeo

Jorge Rubio desmiente que vaya a entrenar a Solís para su siguiente pelea

Odlanier Solís (izq.) lanza golpes en una sesión de entrenamiento en el gimnasio del preparador Jorge Rubio, la pasada semana en Miami.
Odlanier Solís (izq.) lanza golpes en una sesión de entrenamiento en el gimnasio del preparador Jorge Rubio, la pasada semana en Miami.

Por más que le de vuelta en su cabeza y trate de encontrar una solución, Jorge Rubio no tuvo otro remedio que aceptar la realidad: le encantaría entrenar a Odlanier Solís, pero el tiempo humanamente no le alcanza.

Cuando se supo que Solís (22-2, 13 KO) se había entrenado el miércoles pasado en el gimnasio de Rubio, muchos creyeron que el pesado cubano haría el anuncio de que el conocido técnico estaría en su esquina para su compromiso –una revancha- del 27 de febrero en Budapest contra Tony Thompson.

Sin embargo, Rubio había adquirido un compromiso previo con el joven Neslán Machado, quien combate el 28 de febrero frente al puertorriqueño Edgardo Rivera en un choque que podría significar mucho para su carrera.

“Créeme que respeto muchísimo a Solís, que es un boxeador de excelencia y un campeón olímpico’’, afirmó Rubio, quien es el técnico principal en la esquina del rey de las 122 libras, Guillermo Rigondeaux. “Y por ese mismo respeto le dije que lo ayudaría en todo menos en acompañarlo a Europa’’.

El primer enfrentamiento de Solís con Thompson (39-5, 26 KO) dejó una mezcla de decepción y tristeza entre los aficionados que siguen su trayectoria, porque el habanero apenas fue una sombra en lo que a boxeo se refiere ante un hombre de 42 años.

Mucho se especuló sobre cuanto pudo haberle afectado un cambio casi de última hora en su esquina, cuando diferencias dentro del equipo de trabajo hicieron que se fuera del mismo el reconocido entrenador Pedro Luis Díaz.

“Tal vez si se me hubiera advertido con más tiempo, porque a mí me gusta realizar un ciclo de entrenamiento con todas las de la ley, pero para mí no creo que sea suficiente’’, agregó Rubio. “De todas maneras le dije a Solís que puede venir por aquí cuando quiera y contar con todo nuestro apoyo’’.

Para Rubio la prioridad es apoyar el desarrollo de Machado, de 18 años, y que será evaluado en su cita con Rivera por altos ejecutivos de Top Rank con el objetivo de sumarlo al establo de la poderosa compañía promotora.

Nacido en Villa Clara, Machado llegó a Estados Unidos a los nueve años, pero desde los cuatro recuerda que ya subía a los cuadriláteros y se calzaba guantes, imitando a su padre –un destacado púgil amateur en su tiempo- y a todo el ambiente boxístico de su país.

“Esta pelea puede ser la rampa de despegue en la carrera de Neslán’’, recalcó Rubio. “Si Top Rank lo firma se le pueden abrir muchas puertas. Esto de no poder estar con Solís es algo difícil de entender, pero yo tengo un compromiso de mucho tiempo con Neslán y no puedo incumplirlo’’.

La decisión de Rubio, por otra parte, deja al campamento de Solís en la necesidad de encontrar un nuevo estratega para la revancha con Thompson, que sería vital en la trayectoria del hombre conocido como “La Sombra’’.

El que gane pudiera tener un último chance de asaltar la gloria, el que pierda habrá firmado los primeros papeles de su retiro del deporte, pues muy difícilmente se le tomará en serio para oportunidades de lustre en el futuro.

  Comentarios