Boxeo

Pesado cubano obligado a mostrar su talento en California

El boxeador cubano Mike Pérez (der.) lanza un golpe en su pelea con Bryant Jennings, el 26 de julio del 2014 en Nueva York.
El boxeador cubano Mike Pérez (der.) lanza un golpe en su pelea con Bryant Jennings, el 26 de julio del 2014 en Nueva York. Getty Images

Después de perder la vía rápida hacia un título del mundo, Mike Pérez deberá tomar otra ruta y bajo una guía con una mejor hoja de servicios.

El cubano chocará (20-1-1, 12 KO) este jueves por la noche en Costa Mesa, California, contra Darnell Wilson (25-18-3, 21 KO) en un lo que se considera sea una pelea preparatoria –lo que se conoce en inglés como Tune up Fight- para un posible choque eliminatorio por una faja del orbe.

En par de ocasiones Pérez ha estado cerca de dar el gran salto, pero en sus últimas dos peleas, un empate contra el francés Carlos Takam en enero pasado y luego una derrota frente a Bryan Jennings en julio, han puesto entre interrogaciones el futuro del guerrero en la división máxima.

¿Cuánto le costó el fracaso ante Jennings? Baste decir que el estadounidense retará en abril por la cadena de televisión HBO y en el legendario Madison Square Garden al campeón de tres organismos Wladimir Klitschko, ocupando un espacio que bien le pudo corresponder al espirituano asentado en Irlanda.

De vencer Jennings se habrá asegurado los cinturones de la Federación Internacional (FIB), la Asociación Mundial (AMB) y la Organización Mundial (OMB), de modo que el premio y el incentivo no pueden ser superiores.

Pérez, por su parte, tendrá que demostrar ante Wilson, un hombre de 40 años que solo sirve para probar proyectos como su oponente, pero al que todavía le queda un poco de poder en sus puños, que merece una nueva oportunidad.

Si algo interesante ofrece este combate es ver cómo funcionará Pérez bajo la conducción del reconocido entrenador Robert García, quien ha mantenido al cubano durante semanas en un programa de preparación en su gimnasio de Oxnard, California.

García es uno de los técnicos más solicitados del momento y prácticamente no da abasto de tantos boxeadores para atender, al punto que escoge con lupa a sus pupilos y por ello Pérez debe darse por satisfecho.

El triunfo de Pérez contra el ruso Magomed Abdusalamov en noviembre del 2013 en el Garden fue el punto más alto de su carrera, pero después de ese momento no ha sido el mismo y no parece que haya podido dejar atrás las heridas emocionales de ese combate.

Por estos días Abdusalamov logra articular pequeñas frases y reconoce a algunos familiares, aunque apenas puede caminar, luego de producto de su derrota ante el cubano se le descubriera un coágulo de sangre en el cerebro que lo obligó a pasar por el quirófano.

Pérez insiste siempre que ya logró recuperarse de las secuelas de lo sucedido, pero eso no se ha reflejado en el cuadrilátero. Ahora le quedan ocho rounds para que su nombre mantenga relevancia en el boxeo.

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