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Los Mosqueteros de Matanzas


FELIX ISASI
FELIX ISASI

Matanzas guarda un lugar especial para dos tríos de jugadores que actuaron para esa provincia en dos etapas diferentes de la pelota cubana: La Unión Atlética Amateur y la Serie Nacional. Sandalio Consuegra, Rogelio Martínez y Angel González en el arte de lanzar con el Deportivo Matanzas. Wilfredo Sánchez, Rigoberto Rosique y Félix Isasi conectando imparables y robando bases con Henequeneros, Centrales y Matanzas.

Los brazos y los bates de Consuegra, González, Martínez, Sánchez, Rosique e Isasi, siguieron en versión deportiva el ejemplo de Aramís, Athos y Porthos: "Uno por todos y todos por uno''.

Los tres serpentineros brillaron en el amateurismo cubano en la década del cuarenta junto a estrellas de la talla de Conrado Marrero, Julio ‘'Jiquí'' Moreno, Pedro "Natilla'' Jiménez, Isidoro León, Daniel Parra, Antonio Estrella y Tomás Echevarría, entre otros.

La novena del Deportivo Matanzas dirigida por Pipo de la Noval y guiada por los brazos de sus tres luminarias del montículo, conquistó el campeonato de 1943 al derrotar 3-1 en el último partido en el Estadio La Tropical al elenco del Círculo Militar comandado por Evelio Miranda y con su pitcher estelar Isidoro León.

Consuegra, conocido como “Potrerillo’’, Martínez apodado “Limonar’’ y González con el sobrenombre de “Catayo’’, vistieron el uniforme del equipo Cuba en varias Series Mundiales. Luego se destacaron en el profesionalismo. Uno de ellos (Consuegra), brilló en Grandes Ligas al terminar con balance de 51 victorias y 32 derrotas con 3.37 de efectividad. En 1954 terminó con 16 trunfos y tres derrotas con 2.69 en carreras limpias con los Medias Blancas de Chicago, siendo elegido para el Juego de Estrellas por la Liga Americana.

El trío de bateadores de la Serie Nacional compuesto por Sánchez, Rosique e Isasi, se caracterizaron por su excelente tacto y la velocidad en las bases. Fue el destacado narrador Bobby Salamanca quien les llamó: “Los Tres Mosqueteros”.

El primer bate era Wilfredo, miembro de una de las más destacadas familias en la pelota cubana: los Sánchez de Jovellanos. Wilfredo conectó 2,174 imparables y ganó seis títulos de bateo, entre Nacional y Selectiva. Su promedio fue de .331. Actuó en siete Series Mundiales, en tres Juegos Panamericanos y tres Centroamericanos. Ha sido el único bateador en lograr coronas de bateo en tres décadas diferentes.

El segundo en la alineación matancera era Rigoberto Rosique, ocupando el bosque central. Aunque no poseía un fuerte brazo, si tuvo un gran desplazamiento defensivo. Debutó en las Series Nacionales en 1963-64.

Rosique conquistó dos títulos de bateo, en 1971 con un promedio de .352 y en 1974, con .347. Integró la selección Cuba a los Mundiales de Santo Domingo, en 1969; en Cartagena, Colombia, en 1970; en 1971 en La Habana, Cuba; en 1972, en Managua, Nicaragua; y en 1973, de nuevo en La Habana, Cuba.

El tercer bate de Matanzas fue Félix Isasi, una estrella de la gorra a los spikes Al igual que Rosique debutó en la campaña 1963-1964, con Occidentales. Luego actuó con Henequeneros, Centrales y Matanzas. Como segunda base fue rápido, seguro defensivamente y con buen desplazamiento hacia ambos ángulos de su posición.

Con el bate de madera y actuando en una etapa brillante en el pitcheo de las Series Nacionales, Isasi promedió para .293 y remolco 445 carreras.

Estuvo en varios eventos internacionales, incluyendo seis Series Mundiales. En 1970, Isasi tuvo una de las mejores actuaciones en la historia de estos eventos cuando lideró en carreras impulsadas con 15 y terminó con average de .396. En esta serie protagonizó una jugada inesperada al “esconder la pelota” y sorprender a un corredor estadounidense en el partido por la discusión de la medalla de oro.

Cuando el equipo de Estados Unidos colocó un hombre en segunda, Isasi se acercó al lanzador Manuel Hurtado y le pidió que le pasara la bola. Nadie se dio cuenta de ese movimiento. El jugador se retiró rumbo a su posición con la pelota escondida en su guante y comenzó a darle ánimos a su pitcher muy cerca de la almohadilla. El corredor comenzó a adelantar y ese fue el momento correcto en que Isasi corrió hacia él y lo tocó para eliminar la amenaza de anotación. Cuba ganó los dos partidos extras y retuvo el título de campeón.

Sandalio Consuegra, Rogelio Martínez y Angel González en la Unión Atlética. Wilfredo Sánchez, Rigoberto Rosqiue y Félix Isasi en la Serie Nacional. Dos etapas con nombres diferentes que se encuentran grabadas con letras de oro en la historia del béisbol cubano.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de septiembre de 2014, 9:40 p. m. with the headline "Los Mosqueteros de Matanzas."

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